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Liderar con impacto: las cinco claves para humanizar la excelencia en la era digital

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Durante el 29° Encuentro Anual de ACDE, el consultor y conferencista Alejandro Melamed presentó su modelo de liderazgo con impacto. Una invitación urgente a balancear la alta exigencia operativa con una profunda sensibilidad humana, transformando la cultura organizacional en el activo más valioso frente a la disrupción tecnológica.

En un escenario corporativo marcado por la incertidumbre y la constante adopción de tecnologías exponenciales, el rol del líder se encuentra bajo revisión. Muchos ejecutivos concentran sus esfuerzos diarios en diseñar planes de negocio sofisticados, asumiendo que los resultados llegarán de forma automática.

Sin embargo, la experiencia demuestra que las mejores estrategias son simples expresiones de deseo si no cuentan con las personas y la cultura adecuadas. En el bloque “Irremplazablemente humanos” del 29° Encuentro Anual de ACDE, Alejandro Melamed, fundador y CEO de Humanize Consulting, abordó esta problemática.

A través de su disertación, el especialista expuso un marco conceptual y práctico para transformar el liderazgo tradicional en un motor de impacto real.

¿Por qué las agendas de los directivos revelan una desconexión con su equipo?

Melamed señala que cualquier persona en un puesto de alta dirección suele dividir sus responsabilidades en cuatro cuadrantes básicos. Hablamos de trabajar activamente en la estrategia del negocio, en la excelencia de la operación, en el desarrollo de las personas y en la cultura interna.

Al consultar a los comités ejecutivos sobre la distribución de su tiempo, la respuesta teórica suele ser un equilibrado veinticinco por ciento en cada área. No obstante, al revisar de forma rigurosa las agendas reales y las interacciones en los dispositivos móviles, surge una realidad sumamente cruda.

Los directivos dedican apenas el diez por ciento de su tiempo total a los cuadrantes relacionados con las personas y la cultura organizacional. Esta brecha temporal es, según el consultor, la raíz de la gran mayoría de las batallas y los conflictos que atraviesan hoy las compañías.

La cultura y las personas no se desarrollan de forma instantánea; requieren de una inversión consciente y prioritaria de tiempo por parte de los líderes.

¿Qué elementos componen la ecuación del liderazgo con impacto?

Para superar las limitaciones del management tradicional, el especialista propone un modelo integrado que denomina el “Liderazgo con Impacto”. Este esquema de conducción no se apoya en una única variable de rendimiento, sino en la intersección armónica de tres dimensiones fundamentales.

Cuando un directivo logra poner en sintonía su bondad personal, su pericia operativa y su propósito social, se convierte en un líder con impacto.

¿Cuáles son las cinco “H” que definen la humanidad en el trabajo?

La dimensión humana del liderazgo no debe ser abordada como un concepto abstracto, sino como un conjunto de virtudes prácticas y observables. Melamed sintetiza la esencia de la humanidad laboral a través de cinco conceptos clave, todos ellos articulados por la letra hache.

La honestidad se define como la capacidad de alinear de manera absoluta aquello que creemos y predicamos con nuestras acciones cotidianas. Las empresas gastan sumas millonarias en campañas de comunicación interna, pero los colaboradores siempre prestarán más atención a la conducta diaria del líder.

La humildad implica el desarrollo de un ego saludable para reconocer las propias limitaciones y aprender constantemente del entorno. Inspirándose en las lecciones de management del Papa Francisco, Melamed destaca dos principios: liderar como el rebaño (ser uno más) y liderar desde las fronteras (donde las cosas suceden).

La honradez se manifiesta al actuar de manera correcta no solo ante la mirada de terceros, sino fundamentalmente cuando nadie nos está observando. La honorabilidad radica en el cumplimiento riguroso de cada uno de los compromisos asumidos ante clientes, socios y colaboradores.

Por último, la huella representa la trascendencia de nuestros actos, asegurando que el paso por la organización deje un legado de valor para otros.

¿Cómo lograr el equilibrio perfecto entre la excelencia y la empatía?

El segundo gran eje del modelo presentado por el fundador de Humanize Consulting es la excelencia, entendida como una calidad superior digna de aprecio. En términos prácticos, alcanzar la excelencia implica recorrer de forma sistemática la “milla extra”, sorprendiendo positivamente a quienes reciben nuestro trabajo.

Esta búsqueda constante de la superioridad operativa se estructura sobre tres dimensiones fundamentales de la persona: las creencias, el pensamiento y las acciones. Melamed asocia estos componentes a una de sus analogías más representativas: la actitud, la estrategia y la ejecución (cabeza, corazón y manos).

Sin embargo, el exceso de foco en la excelencia operativa sin una contraparte humana puede derivar en dinámicas organizacionales sumamente nocivas. Para ilustrar estas desviaciones, el especialista describe cuatro tipologías de conducción que conviven habitualmente en el ecosistema de las empresas de hoy.

¿Qué tipos de conducción prevalecen hoy en las organizaciones?

El cruce de las variables de excelencia y humanidad nos permite identificar cuatro perfiles de liderazgo muy definidos en la práctica corporativa.

La meta superadora consiste en alcanzar este último cuadrante, asegurando que la búsqueda de resultados no destruya a la persona en el camino.

¿Por qué lo humano se convertirá en el máximo lujo en la era de la IA?

Ante el avance vertiginoso de la inteligencia artificial, el temor por la automatización y el desplazamiento de puestos de trabajo se ha generalizado. Para el consultor, el valor diferencial del profesional del futuro residirá justamente en potenciar aquello que las máquinas no pueden replicar.

A mayor prevalencia de la tecnología y los algoritmos automáticos, el verdadero lujo del mercado laboral consistirá en brindar una experiencia excepcional y humana. Sin empatía, juicio crítico y sensibilidad social, cualquier profesional o servicio corre el riesgo de transformarse rápidamente en un commodity sustituible.

La calidez de una atención personalizada, la escucha activa y la contención emocional ante una crisis serán los factores que marquen la diferencia competitiva.

¿Cuál es el llamado a la acción para la dirigencia actual?

La necesidad de humanizar las organizaciones no es una tarea que deba postergarse para la próxima década, sino una urgencia del presente. Melamed concluye su exposición recurriendo a dos sabias sentencias de la tradición que interpelan de manera directa la responsabilidad de los líderes.

La primera, proveniente del Talmud, nos exhorta de forma clara: en aquel lugar en el que no haya humanidad, intenta ser tú el humano. La segunda, extraída de la ética de los padres, plantea un interrogante que no admite dilaciones de ningún tipo: si no es ahora, ¿cuándo?

Los directivos tienen hoy la oportunidad histórica de poner su influencia al servicio del desarrollo integral de sus colaboradores y de la sociedad. El verdadero éxito de un líder no se mide por sus títulos o su nivel de facturación, sino por la huella positiva que logra imprimir en la vida de los otros.

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