En primera persona

La era de los emprendedores sustentables

Para ellos, emprender es sinónimo de impacto. Pero no sólo en aquel que se focaliza en lo económico sino en lo social, humano y sustentable, con una mirada que trasciende los pasillos de sus emprendimientos. La opinión de tres exponentes de esta tendencia: Guillermo Enrique Durán, Romina Benitez y Gabriel Marcolongo, entrevistados por Tristán Rodríguez Loredo.

Guillermo Enrique Durán

Siendo un apasionado en “trabajar para generar armonía en los espacios”, Guillermo Enrique Durán, arquitecto y fundador de GD Arquitectura, centra su profesión a la focalización de la sustentabilidad, la energía renovable y a la re-administración de los recursos. Su deseo de emprender surge ante la aparición de los diversos desafíos y necesidades de la realidad, que lo invitaron a “utilizar la arquitectura para poder diseñar edificios o generar ciudades nuevas y emprender”. Por otro lado, el también director de Agua Sustentable y Energía Eficiente, en referencia al país, afirma que “hay muchas oportunidades”, ya que cuando uno tiene algo para ofrecer a la realidad, puede construir distintas realidades” y cuando eso se da, “no vemos que las características del contexto nos perjudiquen”.

Sobre el compromiso del empresario en la sociedad, sostuvo la importancia de “tener un buen diagnóstico y ver la realidad lo más sincera posible y, desde el lugar, tratar de brindar el mejor servicio posible”. Como cierre, el arquitecto no ocultó su sueño de acá a diez años y afirmó querer “participar de la modificación y de la profundización para que las ciudades sean más sustentables de lo que son hoy en día”.

Romina Benitez

De familia emprendedora y con padres que buscaron “romper moldes, hacer y transformar”, Romina Benítez cofundó hace 10 años GrupoGotta, una empresa con certificación “B” dedicada a brindar soluciones sostenibles en el canal hotelería y eventos. La especialista en innovación, sostiene que para emprender es importante “generar algún tipo de impacto” y destaca la relevancia de “ser socialmente responsable, cuidar desde lo social y creer en el triple impacto de las organizaciones”. Con mirada crítica, sobre los empresarios, reconoce que “fallan en algunas cuestiones ya que pierden el foco, se van a un impacto concreto y no tienen en cuenta otras variables”, pero, por otro lado, resignifica la mirada del sector empresarial y afirma que el empresario “tiene el poder de cambiar las cosas, de hacer las cosas de otra manera y creo que se están dando las oportunidades gracias al surgimiento de modelos de impacto”.

Teniendo como modelo base a Enrique Shaw, una persona “con foco en los valores y con un perfil muy claro del cuidado del bien común independientemente de la actividad económica que va a realizar”, su sueño, de aquí a 10 años, es poder “armar proyectos en el ámbito público que generen un impacto y permitan generar herramientas de inclusión y transformación”.

Gabriel Marcolongo

Las ansias de crear algo nuevo que contenga como componentes: “una parte social; y una técnica con tecnología para resolver problemas”, llevaron a que Gabriel Marcolongo, se convierta en cofundador de Incluyeme.com, un portal de empleo inclusivo con presencia en Argentina, Chile, Perú y México. Con el objetivo de “maximizar el impacto social y que el lucro sea un medio para alcanzar un fin”, inspirado por el modelo de Muhammad Yunus, el ingeniero en sistemas pone de manifiesto la importancia de preocupamos por cómo está el otro, “para tener una empresa mejor y que eso se inserte mejor en la sociedad”.

El emprendedor recomienda a otros emprendedor la experiencia en ACDE y los resume en las siguientes palabras: “hacer cosas que sean coherentes con uno mismo”, ya que, “uno tiene diversas presiones para crecer más rápido, y siempre está la tentación de los atajos. ACDE transmite que esos atajos pueden llevarnos al precipicio”. Finalmente, reconoce que su sueño es “lograr impactar la mayor cantidad de vida posible y que trascienda a la persona”.

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