Valores

Ponernos a prueba para construir organizaciones más inclusivas

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Trabajar por organizaciones más inclusivas no es una moda ni una consigna superficial y por eso inspiró a esta actividad de ACDE en Plural.

 

ACDE en Plural organizó un encuentro sobre diversidad e inclusión para reflexionar sobre los sesgos inconscientes que atraviesan nuestras decisiones cotidianas. La actividad fue liderada por Delfina Daglio quién nos brindó un marco teórico y nos propuso una invitación concreta: reconocer nuestras miradas inconscientes para construir equipos donde cada persona pueda aportar su talento, valorando sus diferencias.

ACDE en Plural realizó el encuentro “Ponete a prueba: descubrí tus sesgos inconscientes”, un taller de diversidad e inclusión orientado a revisar cómo ciertos supuestos, muchas veces invisibles para nosotros mismos, influyen en la forma en que miramos, decidimos, lideramos y nos vinculamos en las organizaciones.

Como speaker contamos con Delfina Daglio, especialista en la temática, quien facilitó un espacio de reflexión abierto, cercano y profundo sobre un tema sensible, pero necesario. La propuesta no fue señalar culpables, sino animarse a mirar hacia adentro: reconocer que todos tenemos sesgos, no porque seamos malas personas, sino porque somos humanos, y porque muchas de esas creencias ya están incorporadas en nuestra manera de interpretar la realidad.

Desde ese punto de partida, el taller invitó a los participantes a ponerse a prueba. La consigna permitió pasar de una conversación abstracta sobre diversidad a una experiencia concreta de autoconocimiento: ¿qué presupuestos traemos?, ¿a quién escuchamos más?, ¿a quién interrumpimos?, ¿a quién invitamos a participar?, ¿qué talento estamos dejando afuera sin darnos cuenta?

Sesgos inconscientes que condicionan nuestras decisiones

El cerebro recibe una enorme cantidad de información, pero solo puede procesar conscientemente una parte mínima. Para responder con rapidez, utiliza atajos mentales. Esos atajos pueden ayudarnos a decidir, pero también pueden llevarnos a conclusiones injustas o incompletas.

Los sesgos inconscientes son estereotipos aprendidos, automáticos e involuntarios. Influyen en cómo vemos la realidad, qué información priorizamos, cómo evaluamos a una persona y qué decisiones tomamos. En el mundo del trabajo pueden aparecer en procesos de selección, promociones, evaluaciones de desempeño, asignación de proyectos, reuniones de equipo o espacios informales de socialización.

Por eso, tomar conciencia de ellos no es solamente un ejercicio individual. Es también una responsabilidad institucional. Minimizar sus efectos ayuda a construir culturas laborales más justas, abiertas e innovadoras, y beneficia tanto a las personas como a las empresas.

 

Una mirada desde el liderazgo cristiano

La inclusión no solo es conveniente para las organizaciones: también es un deber moral y, para quienes comparten la mirada cristiana, un llamado de Jesús a no excluir y a poner el talento de cada persona al servicio de los demás. Jesús formó un equipo profundamente diverso: entre sus apóstoles había diferencias de formación, origen social, ideología y personalidad. Sin embargo, todos estaban unidos por un propósito superior.

Esa imagen ayuda a comprender que la unidad no exige uniformidad. Un equipo puede compartir una misión común y, al mismo tiempo, enriquecerse con las diferencias de quienes lo integran.

Desde esta perspectiva, la diversidad no consiste únicamente en reunir personas distintas en un mismo espacio. La verdadera inclusión comienza cuando cada una de ellas se siente parte, es escuchada, valorada y cuenta con oportunidades reales para aportar.

 

De la conciencia al compromiso

La charla dejó una incomodidad positiva que desde ACDE en Plural queremos seguir difundiendo: la de revisar nuestras prácticas y comprometernos a construir equipos donde la diferencia no sea apenas tolerada, sino valorada.

Trabajar por organizaciones más inclusivas no es una moda ni una consigna superficial, es una manera concreta de cuidar la dignidad de cada persona, mejorar la calidad de nuestras decisiones y construir equipos más humanos, diversos y capaces de responder a los desafíos actuales.

Ponernos a prueba implica aceptar que siempre hay algo más para revisar: nuestras formas de liderar, de escuchar, de elegir, de reconocer y de abrir oportunidades. Esa revisión puede incomodar, pero también puede transformarnos.

Sobre el autor

María Eugenia Bellazzi

Socia en Sustenia Argentina. Especialista en el desarrollo de estrategias de sostenibilidad, definición y gestión de indicadores ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), reportes de triple resultado y finanzas sostenibles.

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