Fernando Bach (1944-2026), el presidente fundador de ACDE Tucumán, dejó su huella y legado.
Hace dieciséis años fundaba en Tucumán, Fernando Bach junto con otros empresarios ACDE Tucumán. De aquella primera camada continuamos Arquímedes Carrizo, Francisco López Cruz, José Ignacio Lobo y quien suscribe estas líneas.
El presidente fundador de ACDE Tucumán, era muy conocido por el rugby en deportes de su juventud, como empresario de los medios, profesor universitario y su labor de director ejecutivo de la Fundación del Tucumán durante largos período.
Tengo algunas impresiones personales, como cuando hace unos años, se lo recordó como el fundador de las Olimpíadas de Tafí del Valle hace más de cincuenta años. Torneos que aún hoy permanecen con mucho arraigo en competencias entre la juventud tucumana de las villas veraniegas de San Javier, Villa Nougués, Raco y Tafí.
También recuerdo su gran incidencia para que el Papa San Juan Pablo II estuviera en Tucumán en aquella jornada calurosa tarde del siete de abril de mil novecientos ochenta y siete.
Cuando Tucumán necesitaba formar a sus profesionales, desde la Fundación, se hizo un acuerdo con la Universidad Católica de Valparaíso, y durante años, los profesores chilenos instruyeron a varias camadas de tucumanos que recibieron sus diplomaturas y doctorados.
Se preocupó en Fundación del Tucumán siendo su director ejecutivo de llevar adelante viajes de conocimientos, de relación, de traer nuevas ideas y proyectos que luego se llevaron adelante como las del tema ambientalismo desde Costa Rica.
Pero no solo era un hombre de ideas y de acción.
También le preocupaban los valores con que se debían hacer las cosas. En ACDE Tucumán, recibió nuestro homenaje en vida hace cinco años, cuando le agradecimos la fundación de esta Institución.
En ACDE Tucumán, fueron las charlas que participábamos con figuras del empresariado nacional en comidas muy concurridas. Sobre todo, la convocada durante el Congreso Eucarístico Nacional en junio de dos mil dieciséis. Fuimos muchos empresarios que compartimos con Cardenales y Obispos una comida muy recordada.
Los que seguimos adelante con los más de cincuenta asociados en Tucumán, tenemos hoy el irrenunciable legado de Fernando y de Enrique Shaw, el primer beato empresario del mundo.
Sabemos que el cambio de época es irreversible, y debemos estar preparados para dar razón de nuestra fe en el ámbito empresario de nuestra provincia y de nuestro país.
¡Gracias, Fernando! Tenemos el mandato y es hora de los valientes, y de los que piensan no solo en mejorar sus empresas, sino en el bien común de nuestra gente y de la sociedad. Es hora de tomar la posta.
