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Macroproblemas de las microfinanzas

Antonio Zavalía
Escrito por Antonio Zavalía

Las microfinanzas en Argentina ya tienen más de 15 años de existencia y RADIM, la red de instituciones de microcrédito del país, cuenta con 20 socios activos. En el siglo XXI, una combinación de obstáculos culturales, económicos e institucionales condujo al sector microfinanciero argentino a una situación de subdesarrollo en comparación con otros países de la región. A continuación, analizaremos los dos obstáculos principales y la oportunidad que existe para sortearlos.

Obstáculo 1: Altos costos operativos

Prestar dinero, como cualquier otra actividad económica, cuesta dinero. Llevar adelante esta actividad requiere, entre otras cosas: (1) encontrar a alguien que quiera solicitar un préstamo; (2) evaluar el riesgo implícito en prestarle dinero al solicitante; (3) estructurar las condiciones del préstamo y obtener el consentimiento del solicitante; (4) reunir los fondos necesarios para el préstamo; (5) transferir los fondos del préstamo otorgado al solicitante; (6) cobrar las cuotas según las condiciones acordadas; (7) administrar los casos de incumplimiento en el pago de las cuotas; (8) contabilizar las operaciones de préstamo realizadas; (9) liquidar y pagar los impuestos correspondientes a las operaciones realizadas; (10) cumplir los requisitos de la regulación vigente para la actividad.

La rentabilidad en las operaciones se podrá alcanzar en la medida que el interés percibido por el préstamo sea suficiente para cubrir el desarrollo de las 10 tareas anteriores (y sus consecuencias). Sin rentabilidad, la continuidad de las instituciones de microfinanzas se ve seriamente comprometida y el sostenimiento de las organizaciones pasa a depender de donaciones que financian déficits operativos de corto plazo.

Dependiendo de cómo se llevan adelante estas tareas, el costo de la actividad puede ser muy diferente. En el caso de las microfinanzas, el costo es muy alto debido a dos factores: la falta de escala y la escasa aplicación de tecnología en el proceso.

Obstáculo 2: Informalidad

La falta de escala es inherente a las microfinanzas informales. Sin formalidad, el cobro de las cuotas depende de la confianza y la relación personal del prestatario con el asesor o asesora de crédito, lo que implica una construcción vincular que insume tiempo y es limitada por los recursos humanos. En términos de los párrafos anteriores, crear una relación de confianza requiere mayores costos en las tareas #1, #2 y #3, pero su efecto positivo sobre el cumplimiento de los deudores reduce los costos asociados a las tareas #4 a #7.

Durante los últimos años, la informalidad de los prestatarios y, en ocasiones, de las instituciones de microfinanzas, justificó el uso de dinero en efectivo para los desembolsos de microcréditos. Si bien inicialmente esta práctica puede facilitar las operaciones, en el largo plazo inevitablemente genera costos asociados con eventuales robos de los fondos desembolsados – costos que son trasladados a los prestatarios en mayores tasas de interés.

Oportunidad: Aplicación de nuevas tecnologías

Hoy, la aplicación de tecnología permite reducir el costo de cada una de las tareas mencionadas. Es posible recibir solicitudes de crédito online, así como también es posible realizar consultas a centrales de crédito y correr procesos automáticos de evaluación desde el terreno. Las plataformas “en la nube” también facilitan el otorgamiento y aceptación de créditos sin involucrar visitas adicionales de asesores de crédito, reduciendo el costo logístico de la tarea #4.

El aumento de la bancarización en Argentina y la disminución de los costos de transferencia electrónica del dinero crearon una gran oportunidad para reducir los costos asociados a las tareas #5 y #6. Si no fuera por las altas comisiones cobradas por algunos de los medios de pago digitales, que representan una carga adicional de 20% a 50% sobre el costo financiero total que pagan los prestatarios, el proceso de expansión de las microfinanzas sería más evidente.

De la mano de plataformas integradas, es posible también desarrollar las tareas #7 a #10 con costos reducidos. Comunicaciones automatizadas, procesos de recupero formales, contabilidad en tiempo real y reportes específicos permiten aumentar significativamente la eficiencia de los recursos humanos en el cumplimiento de estas tareas.

Cambiar desde adentro

El proceso de expansión empieza con la aceptación de las responsabilidades dentro de nuestras propias organizaciones. Buscar excusas en la estructura impositiva o el alto costo de la formalidad es más de lo mismo. Los altos costos operativos se deben a la incidencia de otros factores como el uso ineficiente de recursos humanos, la evaluación deficiente de los antecedentes crediticios, la documentación insuficiente de las operaciones o la transferencia de fondos por medios desprotegidos.

La solución está al alcance de la mano: la tecnología para implementar mejoras en las tareas y reducir significativamente los costos de las microfinanzas ya existe y es accesible. Cada día son más las instituciones de microfinanzas que adoptan nuevas tecnologías y se convierten en organizaciones más eficientes. Ése es el camino más corto para facilitar la inclusión financiera de más personas y, al mismo tiempo, favorecer la sustentabilidad de las instituciones de microfinanzas.

Sobre el autor

Antonio Zavalía

Antonio Zavalía

Licenciado en Economía (UDESA) y MBA (Tuck School of Business at Dartmouth).Director de BONDAREA, plataforma de servicios integrados para la inclusión financiera.

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