Valores

Viviendo con alegría: testimonios y breve biografía de Enrique Shaw

Hernán Alberro
Escrito por Hernán Alberro

“Existe la idea difusa y muy extendida que considera imposible vivir las virtudes cristianas y concretarlas en la vida cotidiana, pero muchos han demostrado que estos ideales no son inalcanzables.” Así comienza este libro que es una exquisita recopilación de testimonios sobre la vida de Enrique Shaw y que lejos de mostrarlo como un “super-hombre” lo muestran como una persona normal, sencilla, pero con una gran capacidad para dar amor y compartir la fe.

Aprovechando las miles de páginas en testimonios recopilados para la postulación de la Causa de Canonización del Siervo de Dios Enrique Shaw, su hija realiza un libro que vale la pena leer ya sea de corrido o salteando “anécdotas” porque son una enseñanza tras otra de cómo la sencillez, y el compromiso con la fe “mueven montañas”.

El libro, si bien cuenta con algunos necesarios datos biográficos para contextualizar a quien no conoce la vida del empresario argentino que se encuentra camino a la santidad, no busca ser una biografía sino que se inclina por la opción de hacer que “otros” describan cómo conocieron y cómo compartieron su vida con Enrique y así se va tejiendo la historia.

Así uno puede ir conociendo los primeros años de la adultez y la vida familiar de Shaw de una forma muy particular. En un tiempo en el cual el machismo se expresaba a flor de piel, según relatan los testimonios, Enrique nadaba contra la corriente, prefiriendo la castidad hasta el matrimonio y no escondiendo sus convicciones, pero más aún, dedicando tiempo a jugar con su familia, a ser el deleite de sus hijos.

“Como suelen hacer los chicos, yo comparaba la relación que tenía (Enrique) con sus hijos y la de mi papá conmigo, y deseaba que mi papá fuera un poco más como Enrique” recuerda Mónica de Bary. “Lo veía más indulgente, más divertido, más ‘amigo’ de sus hijos. Creo que tenía la capacidad de ponerse a la altura de ellos, volverse niño de alguna manera”, completa”.

También el libro recoge historias de Enrique en la Cristalería Rigolleau donde se destacó porque “quería hacer todo”. Carlos Alberto Mayza destaca que cuando Enrique Shaw empezó a trabajar en la empresa todos pensaron que iría a la dirección pero “no fue así, empezó de abajo recorriendo las distintas secciones. Se fue integrando poco a poco, no por el peso de un apellido o de su jerarquía, sino con humildad y solidaridad”.

“Al director de una empresa solo le importa que el obrero responda, que vaya a la mañana, se retire después, y que en las ocho horas rinda lo que tiene que rendir” dice Aída Castro de Parra. Pero agrega que ese no era el caso de Enrique Shaw a quien “le importaban los problemas que pudiera tener el personal”.

Cuando lo nombraron Director de la Fábrica de Parque Patricios, una de las primeras cosas que Ricardo Palermo recuerda que hizo Shaw fue “mejorar la situación de la gente. Hizo traer heladeras y las proveyó de frutas y agua fresca, para que la gente tuviera agua fresca y algo que comer a media tarde”.

Juan Cavo, primer postulador de la causa recuerda también que se lo criticaba a Shaw dentro del círculo de dirección de la empresa ya que “en sus decisiones como empresario jugaba su reputación sobre todo cuando de lo que se trataba era de conservar los puestos de trabajo. En ocasión – recuerda Cavo – de tener que despedir a centenares de obreros por caída en el consumo, convirtió el despido en un proyecto de inversión en tareas de mantenimiento, modernización y de las instalaciones para la provisión de energía e insumos, mejoramiento y protección del activo físico de la fábrica incluido cerco perimetral, etc., gastos que sin embargo era posible capitalizar a efectos del balance anual”.

Y se siguen las historias, los testimonios son muchos y enriquecedores. Incluso hay uno de Bernardo Neustadt, el fallecido periodista, quien se refiere a Shaw como “un hombre que abandonó su comodidad para ser dirigente”.

No es este el lugar para enumerar todos los testimonios e historias que se repiten a lo largo del libro, sino más bien para entusiasmar a los lectores a acercarse a este texto brillante, porque brillan sus historias, porque brilla el ejemplo de su protagonista: Enrique Shaw

Sobre el autor

Hernán Alberro

Hernán Alberro

Lic. en Comunicación (USAL). Fue Director de Proyectos en el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). Ex Asistente editorial de Portal Empresa.

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