Management & Capital Humano

El networking como valor profesional

Marcos Ford
Escrito por Marcos Ford

En una primera aproximación a lo que es el networking podría pensarse que se trata de una práctica poco altruista. El networking está destinado a establecer y fortalecer la agenda de contactos personales de alguien: personas que puedan aportar a la carrera de uno a través de ideas, oportunidades laborales, recomendaciones. En ese sentido, el networking podría asociarse a una actividad egoísta, a un medio más o menos maquiavélico para la consecución de fines personales —a un registro del otro como una plataforma que hay que aprovechar. Sin embargo, el networking bien entendido es una práctica con valores. Su fin último es promover el desarrollo de todas las partes involucradas.

Historias de valores

Por eso es común que las historias de networking promuevan valores. Un ejemplo de networking representativo en este sentido es la historia de Jimmy Fallon. Fallon, un joven comediante y presentador neoyorquino, llegó hace algunas temporadas a dirigir la franquicia más codiciada en la industria del entretenimiento. Lo hizo, justamente, atendiendo a la construcción de relaciones que pudieron expandir sus posibilidades —practicando networking. Sin embargo, su historia está muy lejos de ser una historia de egoísmo y avaricia. En varias entrevistas, Fallon resalta la importancia de la sinceridad en el networking (el aprecio honrado de las personas con las que uno contacta), y también su predisposición a ayudar a los demás.

Todos ganan

Dado que el networking sostenible en el largo plazo es una práctica dictada por valores, intenta promover un escenario donde todos salen ganando. El networking es, intrínsecamente, una actividad inserta en un marco teórico humanista; un presupuesto de esta actividad es que las personas deben realizarse profesionalmente, y que generando sinergias entre sí pueden llegar más rápidamente a esa realización.

Por lo tanto, el networking debe ser un intercambio fructífero tanto para quien intenta establecer el contacto como para el contactado. Es cierto que muchas veces la situación se dispone de modo que alguien resulte beneficiado; en la práctica, sin embargo, lo que se promueve es un networking generoso, con la actitud de poner a disposición de los demás los propios dones y talentos, intentando agregar valor y sin quedarse en una postura cómoda de solo recibir cosas del resto. Quien logre desarrollar su red de contactos desde este enfoque estará aportando lo mejor de sí para impulsar los sueños y proyectos de quienes lo rodean.

En resumen, el networking nos desafía constantemente a salir de la rutina en la que estamos y a hacer cosas por lo demás, a estar atentos a las oportunidades que se nos cruzan para poder conectarlas con las personas correctas, y a convertirnos en personas generosas que dan mucho y al mismo tiempo se apalancan en los vínculos desarrollados para concretar nuestros objetivos profesionales y poder tener un mayor impacto con lo que hacemos.

Sobre el autor

Marcos Ford

Marcos Ford

Emprendedor. Socio de Data Epiphany, empresa especializada en soluciones digitales vinculadas a Redes Sociales, Inteligencia Artificial y Business Intelligence.

¿Cuál es tu opinión?

1 comentario

  • Muy bueno el término “networking generoso” no es necesario buscar el propio beneficio para llegar alto, se es un buen profesional cuando uno sabe brindar ayuda y pedirla. Todos tenemos capacidades diferentes que pueden ayudar a los demás. Muy buen post!