Carta del Director

Naturaleza caída: cómo transformar los impulsos internos en caminos para el consenso

Arturo Perez Reverte es un gran escritor de ficción. Es un creador de personajes donde se reflejan con gran claridad los vicios y valores del hombre. Alatriste primero y Falcó, más recientemente, son prototipos de personas sometidas a la peor de las presiones que una hombre puede vivir: la guerra, donde se mezclan ideales y salvajismo. No sin algo de razón, C.S. Lewis en “Cartas del Diablo a su Sobrino” cuenta que el Tío -experimentado demonio- contradice a su sobrino cuando dice que viene la guerra y que, en ese ambiente, estará en mejores condiciones para tentar al hombre. Es que en la guerra conviven los actos heroicos y los martirios por causas nobles, con las peores tendencias y pasiones…y conviven juntas en la misma persona.

En este fragmento de la entrevista nos muestra, con toda su crudeza, esa realidad. Pero si bien el escritor los describe en circunstancias extremas, creo que es importante pensar que esa mezcla entre el bien y el mal se da en todos nosotros y en todos los aspectos de nuestra vida y, muchas veces, la incomprensión de esta realidad nos lleva a tomar caminos errados.

Cuando estamos a la cabeza de un proyecto o una empresa y valoramos el trabajo de quienes nos acompañan, es una tentación comenzar por ver los defectos y sobrevaluarlos por encima de las virtudes lo cual, quizás, nos lleva a descalificar a personas que tienen mucho para dar.

Ni que hablar en nuestras opciones políticas, especialmente en Argentina. Frecuentemente la adhesión a nobles ideales nos lleva a descalificar a políticos que tienen su lado bueno o que representan una opción válida para evitar males mayores. Es una opinión personal, pero me parece que eso sucede actualmente en el debate sobre el aborto.

Sin duda el aborto es un crimen, pero para mí es un error guiar el voto solo por este aspecto y afirmar como opción el voto en blanco que, por esencia, es una huida; una renuncia a involucrarse en la difícil tarea de elegir a los que nos gobiernan. El aborto es un crimen que surge de las tendencias malignas que todos tenemos. Es hacer primar la comodidad sobre la naturaleza, es sacrificar la vida de un ser humano para no asumir el sacrificio. Pero la lucha contra su legalización es cultural, no electoral. Porque los políticos en general hoy siguen las tendencias que creen les darán mas votos y me animo a decir que la mayoría apoyará la legalización si la sociedad no le muestra su repudio con acciones directas y a cara descubierta. El voto en blanco es anónimo y silencioso, por eso no lo creo apto para ser instrumento de una lucha cultural.

Perez Reverte es un pesimista y lo proclama. Dice que el mundo es malo y que la maldad es la regla. Afirma que se aprende mucho más de los malos que de los buenos. Pero en este pasaje de la entrevista muestra como el bien y el mal se encuentran mezclados en una misma persona. Hace honor a la parábola del trigo y la cizaña enseñada por Jesús (Mateo 13, 24-52). Esta postura hace aún más interesante la lectura de sus novelas porque demuestra la visión y esperanza que le falta a los agnósticos y que tenemos los cristianos.

Para los cristianos el mal es increado. Todo lo creado por Dios es bueno. El mal es una ausencia, ausencia de bien y el hombre es la obra sublime de Dios. La obra que surge de su Amor que solo es perfecta por el don de la libertad que le otorga. El misterio es que esa libertad le permite al hombre, bueno por naturaleza, apartarse del bien y elegir el vacío que es el mal. De allí que en teología se califica al hombre como “naturaleza caída”.

En la vida social, el remedio más eficaz para aprovechar la bondad que todo hombre tiene es el respeto y el dialogo; la esperanza que con esos instrumentos podremos construir consensos que permitan la convivencia. ACDE ha elegido este difícil camino y es uno de los temas centrales de su Encuentro Anual.

Por eso bienvenida la propuesta de 10 puntos de acuerdo recientemente conocida, tema que ACDE viene planteando desde hace tiempo y últimamente en el Encuentro Anual de junio del 2018 nos preguntábamos ¿Estás dispuesto a construir puentes de diálogo y unidad? y el Presidente de dicho evento, Lic. Santiago del Sel, nos decía, que uno de los temas esenciales que cruza transversalmente “al país es el de dialogar entre nosotros”.

Fotografía de Pedro Ylarri.

¿Cuál es tu opinión?