Testimonio & Valores

Doña Cirila de la Puna y su actitud de vivir agradecida frente al covid-19

Carlos Barrio
Escrito por Carlos Barrio

Días pasados, estuve conversando en un programa de Radio María, conducido por Juanjo Santander, con relación a la difícil situación que todos estamos viviendo por el COVID-19. Esta emisora de la ciudad de Córdoba, llega a todo el país y tiene una significativa audiencia. Mientras estaba al aire llegaban mensajes de todas partes de Argentina. Recuerdo una docente de Santa Fe, un policía de Santo Tomé, un enfermero de un servicio sanitario en una cárcel, otra persona que trabajaba en un hospital pediátrico en Mendoza. Radio María une de una manera maravillosa a los argentinos. 

En dicho programa radial ofrecí mis servicios de coach en forma gratuita, para todas aquellas personas que tuvieran necesidad de conversar y ser escuchadas. Y para facilitar el contacto les informé mi teléfono celular.

A pocos minutos de haber terminado mi participación en el programa, me escribió por Whatsapp, una señora, la que -adjuntando una foto en la que se veían unos barbijos y una máquina de coser, me dijo:

  • “ … Buenas tardes señor oyente de radio María … desde San a de los cobres Salta en la puna  quiero decirle que estoy muy segura que esto pasará pero bueno el momento que empezó la cuarentena  cerré mi comedor y me dediqué hacer barvijo que aquí en el pueblo no había y exigían a todos los que estábamos en contacto con la gente más alcohol  en gel guantes fue muy triste para nosotros al cual ya estamos en cuarentena y me dedique hacer los barbijos encerrada con dos adolescentes que vienen a un colegio desde muy lejos de medio los cerros y aquí estamos 😥”(1)

Además de los 1.600 kilómetros de distancia que separan Buenos Aires de San Antonio de los Cobres, existe una diferencia de altitud de 3.775 metros. Son dos mundos muy lejanos y distintos, que una audición de radio unió en un instante, por obra de la fe y la tecnología. 

A renglón seguido, me envió una segunda foto de panes caseros que acababa de cocinar, y el diálogo continuó así: 

  • “Haciendo lo que se puede😥😥🙏🙏”

 Mi nombre es Cirila Simona  Taritolay ayacucho 2 S.A.C”

  • “Hola Cirila, muchas gracias por tu testimonio. Te felicito por todo lo que estás haciendo. Contá conmigo para lo que necesites”
  • “Gracias don Carlos Dios lo bendiga”.

Con qué sencillez y entrega pudo pasar de cerrar su comedor, que era su empresa en dónde le daba de comer a turistas, a dedicarse inmediatamente a coser barbijos. ¡Qué capacidad para descubrir lo que debía hacer en estos momentos y tomar una decisión de cambio en medio de las dificultades! 

Su actitud me recordó a Enrique Shaw(2), cuando siendo marino, se embarcó en 1945 con su esposa hacia Estados Unidos para hacer un curso de meteorología y al finalizar la travesía de 31 un días y conversar en el barco con dos religiosos, decidió en Nueva York, renunciar a la marina, para luego de hablar con un sacerdote en Chicago, dirigir su vida hacia la actividad empresaria.

Tanto en Cirila como en Enrique Shaw vislumbro una profunda capacidad para decidirse por sí mismos desde su interior, a partir de una atenta escucha de las voces del tiempo. 

Descubrí que Cirila en su Whatsapp tenía su foto, vestida con un poncho, sosteniendo una caja, y en el cuero de este instrumento de percusión, se leía una frase, que decía: 

“Si la Reina es de la puna

no te vayas a dormir

Hay que amanecer cantando

y cantando hay que morir”

Me llenó su mensaje de esperanza y alegría. ¡Cuánta riqueza interior y capacidad para contactarse con la belleza y expresarla! 

Los versos de la copla “… Hay que amanecer cantando y cantando hay que morir”, me hicieron pensar que para Cirila esta copla es una plegaria de alabanza, en la que expresa su agradecimiento a través de la belleza de su arte. Muy cerca me sentí de Kentenich, cuando nos dice que “…alegría es siempre el estar en todo momento cobijado en Dios. El Padre me quiere.”(3) Sólo podemos cantar desde el amanecer hasta la muerte, si nos sentimos arropados y amados por Dios.

Intuyo que el corazón de Cirila está lleno de cobijamiento y alegría en Dios, en medio de una realidad silenciosa, desértica y monocorde de la puna, que esconde una riqueza muy honda, velada para mis ojos ciudadanos, acostumbrados a muchos estímulos, impresiones fuertes, comodidades y necesidades superfluas.

La conversación siguió de la siguiente forma. Le dije:

  •  “Me encanta tu foto con el bombo y lo que está escrito !!”
  • “Si me gusta componer música y cantar 🙏😥😥
  • “Te felicito”
  • Si don Carlos Dios no nos abandonará”
  • “Estoy seguro. Él es bueno”
  • “Si mientras cocinaba se me terminó el elástico para poner a los barbijos innove poniendo hilo elástico estos👍👍”

Junto a su última respuesta me envió una foto con los nuevos elásticos que había improvisado para los barbijos.

En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo por la pandemia del COVID-19, en que nos invade la angustia y preocupación por los infectados y muertos, en un mundo fragmentado y aislado, que nos impide tener un contacto personal con los demás, me alegra saber que el Dios de Cirila (que es el mío),”…no nos abandonará”.

¡Cirila me lleva y me levanta con su fe y me señala el camino de la confianza en Dios! 

¡Me quedé también muy impactado con su expresión “innové”! 

Su inventiva para reemplazar la falta de elásticos en los barbijos, utilizando otros elásticos, mostró su capacidad creativa para resolver situaciones adversas en situaciones críticas, al igual que Enrique Shaw, cuando en plena crisis de la empresa Rigolleau, descubría nuevos caminos para no dejar desocupados a los trabajadores. Cuenta Máximo Bunge en el libro “Viviendo con Alegría”(4), que ”Enrique hizo muchas cosas para evitar despidos. Por ejemplo, había en Rigolleau una sección de carpintería. Ellos se dedicaban a hacer cajones para las botellas y pallets. Eran de la planta permanente de la empresa. Él llegó a determinar que era antieconómico tenerla en la estructura propia y que había que hacer algo para que fuera un costo menor. Entonces ¿qué hizo? Arregló con ellos su desvinculación pero con un contrato de los mismos productos a costo y responsabilidad de ellos por 5 años. Los ayudaron a comprar un terrenito enfrente para que los carpinteros pusieran la fábrica. A ambas partes le fue bien.”(5)

Sin duda, como decía Ramón y Cajal, “no hay cuestiones agotadas, sino hombres agotados en las cuestiones”, y tanto Cirila como Enrique, encontraron nuevos caminos para no quedarse agotados en las cuestiones que tuvieron que enfrentar.

Cirila me hizo pensar también que sentirnos cobijados es lo que necesitamos para caminar hacia una transformación interior. Sin un sentido de la vida, que nos llene de plenitud, nuestra vida carecería de rumbo. Nos decía Enrique Shaw que “… en el trabajo se debe poder desarrollar la personalidad. La empresa, consciente o inconscientemente, es un molde.”(6)

Vivimos en un mundo sin cobijo, masificado, y sólo estando vinculados, superaremos el aislamiento y seremos capaces de transformar la realidad. En definitiva se trata de recuperar el hogar interior, que no es otra cosa que “… estar afectivamente uno en el otro”(7).

Buscando saciar mi curiosidad por la copla que estaba en su caja de percusión, le dije:

  • “Me preguntaba quién le dijo esa linda copla. Me podrá decir y también ¿por qué la escribió?”

Cirila no me respondió enseguida. Recién a los diez minutos me dijo: 

  • “Ha me fui un rato a tomar unos mates al comedor no suelo llevar el celular porque agradezco a Dios por tener para comer y hago oraciones por los que no tienen 🙏🙏😭😭”

¡Cuánta sabiduría para detenerse un rato a tomar mate y no llevar el celular consigo a todas partes y poder vivir desintoxicada de nuestras dependencias de las redes sociales!

¡Cuánta capacidad para agradecer y ver la riqueza que tiene en medio de la austeridad! ¡Cuánto para aprender! ¡Cuánta libertad! ¿Cómo hacer para vivir así de agradecidos en medio de la nada y rezar a Dios por los que no tienen?

Y me dijo:

 “Yo las hago estas coplas  

Ahora le envió una

“Si en mi pueblo hubiera.

Libros como los que estoy. 

Mirando .me pasaria con ustedes día y noche cantando.

…………….

De Buenos Aires 

Me vengo.con la palabra de Dios 

A internarme en estas   montañas 

Brindarles mi corazón 🎤🎤🎼🎼⛪⛪🙏🙏”

 

Ella había compuesto estas coplas, al ver la foto de mi Whatsapp, en la que estoy sentado y con la biblioteca de libros por detrás. Me dijo:

  • “… Vi en su perfil muchos libros por eso se lo canta a esos libros 👏👏🎼🎤”

Se había acercado a mi mundo para interpretarlo, y desde su propia cosmovisión me compuso esas coplas. 

Le pregunté:

  • “… Y dígame, ¿quién es la Reina de la que habla en la copla de la caja?”
  • La reina es la puna por sus paisajes su naturaleza, sus minerales por eso se lo canta y se lo be como una reina que tiene de todo en medio de la nada 👍👍🙏⛪”

Nuevamente Cirila me había acercado a Kentenich, quién refiriéndose al arte de escuchar, nos dice que debe despertar nuestro propio interés y liberarnos de aquello que nos aprisiona, para mirar el lado bueno que todos tenemos.(8)

¡Cuánta sabiduría!, me dije; poder valorar y apreciar como una “reina” a la puna “en medio de la nada”.  ¡Qué capacidad para vivir agradecida en un lugar tan inhóspito, a 3.775 metros de altura, en el que, la gran mayoría de nosotros, nos sentiríamos abandonados de la mano de Dios! Ella ha hecho de esa “nada”, su hogar, su lugar en el mundo, el lugar donde Dios la ha bendecido y regalado el sentido de su vida.

Seamos nuevas “Cirilas”, solidarios y creativos, en medio de la pandemia de indiferencia y frialdad que nos aqueja, para sentirnos cobijados en Dios, transformados y enviados con profunda alegría a “… convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo”(9), como nos pide el Papa Francisco.

 


Referencias

1. Los pequeños errores ortográficos y de puntuación que tienen los mensajes recibido, los he mantenido, para darle un carácter más realista a los mismos.

 2. Enrique Shaw, nació en París el 26 de febrero de 1921 y muere en Buenos Aires el 27 de agosto de 1962, fue un laico, marino y empresario argentino, quien contrajo matrimonio con Cecilia Bunge, con quien tuvieron 9 hijos. Por su vida ejemplar, la Iglesia aceptó que se inicie su proceso de canonización y desde 2001 es considerado Siervo de Dios. Promovió e impulsó el crecimiento humano de sus trabajadores inspirándose en la Doctrina Social de la Iglesia, fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), entidad que forma parte de la Unión Internacional de Empresarios (UNIAPAC), y escribió numerosos libros, folletos y conferencias.

3.  José Kentenich. Retiro Espiritual para sacerdotes del 7 al 13 de octubre de 1934. Quinta Plática. Conf. José Kentenich. “Las Fuentes de la Alegría”. Ed. Patris (2006), pág. 165.

5.  Sara Shaw de Critto. “Viviendo con Alegría”. Ed. Claretiana (2017), pág.140.

6.  Enrique Shaw. “Notas y apuntes personales”. Ed. Claretiana (2002), pág. 50.

7.  José Kentenich. Jornada Pedagógica del 2 al 5 de octubre de 1951. Décimo Primera Plática. Conf. José Kentenich. “Que surja el hombre nuevo”. Ed. Schoenstatt (1971), pág. 173.

8. José Kentenich. “Ethos e ideal en la educación” (1931), 288-300, 302-303. Conf. José Kentenich.

9.  Homilía del Papa en el momento de oración por el fin de la pandemia (27/3/2020).

 

Sobre el autor

Carlos Barrio

Carlos Barrio

Abogado (UBA) con una extensa carrera en el sector legal de multinacionales. Coach Profesional (Certificación internacional en el Instituto de Estudios Integrales). Posee posgrados en Harvard y UBA.

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