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El individualismo es la primera víctima del Covid-19

Hernán Maurette
Escrito por Hernán Maurette

Convengamos que, si el 24 de marzo no fuera una fecha tan significativa para el kirchnerismo, ese mismo día se hubiera decretado el estado de sitio. El contexto daba y permitía al Presidente imponer el control de la situación que necesitaba. Ese mismo día Perú implantó el toque de queda.

De todos modos, no hace falta tomar una medida de esa magnitud para vivir en un estado policial. El Estado tiene a mano muchas facultades para manejarse dentro de la excepción; la emergencia sanitaria, como la pandemia de este coronavirus, ofrece sobradas justificaciones para acudir a ellas. Además, las nuevas tecnologías permiten vigilarnos, en todo momento y lugar.

La experiencia china en Wuhan, que fue considerada exitosa, se atribuyó a las duras medidas tomadas por Xi Xingping, que de liberal y republicano tiene poco. Cerró sus fronteras para aislarlo, impidió el más mínimo movimiento de personas, detuvo su industriosa economía. Con ese antecedente, la opinión pública se volcó a favorecer el mayor grado de cuarentena posible. Muchos se dedicaron a perseguir y descalificar a los que tuvieron actitudes irresponsables.

Hace unos diez días hubiera sido impensable que los procedimientos policiales vigentes y la presencia militar en las calles fueran mejor vistos que las actitudes de libre albedrío de los individuos. La sociedad, aterrada por la amenaza invisible, aceptó silenciosamente una invasión a los límites de las libertades individuales; pide orden y se cierra en sus comunidades. 

El Papa Francisco, en su bendición de hoy fue muy claro al advertir que “la tempestad deshizo las máscaras” detrás de las que se escondía la sociedad de consumo y la enfrentó con su realidad humana. “Estamos en el mismo barco”, dijo, “no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta”. Atrás suyo, el Cristo del crucifijo de San Marcelo lloraba lágrimas de lluvia al ver la Plaza y la Iglesia de San Pedro desiertas, en la oscura noche romana

Sobre el autor

Hernán Maurette

Hernán Maurette

Licenciado en Ciencias Políticas y magíster en Políticas Públicas. Se formó como periodista en el diario La Nación. Tiene experiencia en cargos gerenciales y directivos de la comunicación y de lobby en el ámbito empresarial, en el sector público y como consultor independiente. Preside el Comité de Comunicación de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

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