ACDE Hoy

La Economía de Francisco y la vida del siervo de Dios Enrique Shaw

Marisol Cuadrado
Escrito por Marisol Cuadrado

En mayo del 2019, el Papa Francisco invitó a todos los jóvenes del mundo, a través de una carta dirigida a ellos, donde los convocó a encontrarse en Asís (previsto para marzo del 2020) para realizar un pacto para darle un alma a la economía. Un evento con el objetivo de reunir a jóvenes menores de 35 años, investigadores, estudiantes, doctorandos, economistas; emprendedores y dirigentes de empresas; agentes de cambio e innovadores sociales, promotores de organizaciones sociales locales e internacionales que trabajan al servicio del bien común y estudian y practican una economía justa, sustentable e inclusiva. En palabras del sumo pontífice: “… una economía que hace vivir y no mata, que incluye y no excluye, que humaniza y no deshumaniza, que cuida la creación y no la depreda. Un evento que nos ayude a estar juntos y conocernos, que nos lleve a hacer un “pacto” para cambiar la economía actual y dar un alma a la economía del mañana.”

Tengo la certeza que nuestro querido Enrique Shaw, gozó de la invitación hasta el día que se realizó el evento virtualmente, incluso invitando a jóvenes. Desde que conocí su historia, admiré su propósito de vida: humanizó la empresa, vivió en contacto con su Alma y tocó almas desde lo simple, saludando a cada uno de los operarios, teniendo presente las necesidades de cada uno, y aún más, dando su Vida por ellos cuando el directorio tomaba decisiones que para él no eran humanas. Por citar una: aquella en la que decidieron despedir al personal por una reducción de las ventas.

Enrique, poniendo en práctica sus valores y la centralidad de la persona, se manifestó explicando que las personas no eran objetos que se pudiera hacer con ellos cualquier movimiento y que cuando se reactivara el mercado puedan volver a contratarlos. Enrique, a través de su creatividad buscó tareas que pudieran hacer en ese tiempo para que cuando se reactive el mercado puedan volver a trabajar desde sus puestos incluso viajó a Estados Unidos para explicarle al directorio y volvió feliz porque lo comprendieron y entonces sus operarios pintaron, realizaron tareas de mantenimiento de la fábrica, cortaron el césped, entre otras tareas. Inesperadamente llegó un pedido muy grande de mercadería, los operarios estaban en la fábrica, y pudieron realizarlo sin problemas. Entonces, los socios de Estados Unidos lo felicitaron.

 El nacimiento de un movimiento global

La emergencia del Covid, en medio de tanto dolor y de las dificultades generadas, ha producido un efecto colateral e imprevisto, porque los jóvenes no han querido perder tiempo y han dado nacimiento a un verdadero movimiento global durante la preparación de nueve meses para el encuentro virtual que se realizó los días 19, 20 y 21 de noviembre y que continuará hasta el evento presencial previsto para noviembre del 2021.

Los participantes ya no son solo los dos mil jóvenes de 115 países, seleccionados por un jurado internacional, sino que la virtualidad ha posibilitado multiplicar los números. Se han organizado unos 300 eventos “Towards (hacia) Economy of Francesco“, eventos preparatorios auto-organizados por los jóvenes participantes o distintas instituciones involucrando a miles y miles de jóvenes en los cinco continentes. El evento no culminó, sino que comenzó con este primer encuentro virtual, están todos los jóvenes invitados especialmente los de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. Enrique cuando lideró la fundación de ACDE, tenía tan solo 31 años. Cuando conocí su vida lo admiré tanto por su radicalidad, coherencia y entrega con la que vivió, su físico parecía de un hombre más grande, seguramente su cuerpo sabía más. Sin dudas este grupo de jóvenes puede llegar a hacer algo grande como Enrique tan solo viviendo desde su vocación, escuchando su propósito de vida, escuchando su Alma, la voz de Dios que habla en lo íntimo del corazón.

Aldeas temáticas: espacios para repensar los fundamentos mismos de la economía

Los tres días de encuentro que habrían tenido que vivir en marzo 2020 en Asís se han convertido en nueve meses de trabajo a distancia divididos en 12 aldeas temáticas: trabajo y cuidado; management y don; finanzas y humanidad; agricultura y justicia; energía y pobreza; beneficio y vocación; políticas para la felicidad; CO2 de la desigualdad; negocios y paz; la economía es la mujer; empresas en transición; vida y estilos de vida. Cada uno de estos temas han sido de interés para Enrique, un empresario innovador, vivió pre concilio Vaticano II, Enrique nos abrió el camino tal vez como Juan el Bautista a Jesús.

El Papa fue claro en su invitación: pidió un nuevo paradigma de la Economía con propuestas específicas para concretar una Economía Profética. Enrique ha vivido como un profeta, esa poesía  allí donde esta tu corazón, esta tu tesoro, los empresarios de hoy, tienen un magnament, una Responsabilidad Social Empresaria que marcan el camino, sin embargo, estos medios no estaban en la época de Enrique, cuanta más responsabilidad tenemos los que estamos viviendo en esta época; y si Enrique pudo cada uno de nosotros podemos, tal vez no necesitamos grandes hechos sino solo escuchar nuestro corazón.

Durante el encuentro virtual de noviembre los jóvenes prepararon propuestas que dicen cómo se están comprometiendo, cómo quieren hacerlo mejor y qué ayuda necesitan. Reconocidos referentes económicos internacionales, empresarios, profesores de universidades de Europa, EEUU, Asia, los están acompañando en el proceso, entre ellos se destaca Muhammad Yunnus, Premio Nobel de la Paz.

Entre las intervenci

Kate Raworth

ones podemos destacar a la economista Kate Raworth conocida por su trabajo en la “economía de las donas”, un modelo económico que equilibra las necesidades humanas esenciales y los límites planetarios. Raworth hizo un recorrido de las diferentes crisis atravesadas en este siglo y concluyó con la pandemia global del Covid: “Esta crisis nos dice a todos que estamos interconectados entre nosotros y con el resto del mundo.  Estas crisis nacen de los sistemas que nosotros mismos hemos creado”. En su trabajo, la economía de las donas, explicó cómo trata de profundizar en estas desigualdades de poder y de riqueza, este dulce, debería ser como una brújula, dijo, un modelo económico que equilibre las necesidades humanas esenciales y no deje a nadie fuera del mismo.

Enrique, un empresario que concretó el equilibrio por las necesidades humanas dentro de la empresa. Se inspiró en el Pensamiento Social Cristiano.

El evento terminó con un video mensaje del Papa Francisco, que entre tantas cosas dijo: “Ustedes están llamados a tener un impacto concreto en sus ciudades y universidades, en el trabajo y en los sindicatos, en las empresas y movimientos, en las oficinas públicas y privadas, es hora, queridos jóvenes economistas, emprendedores, trabajadores y gerentes de empresas, de arriesgarse a favorecer y estimular modelos de desarrollo, progreso y sostenibilidad en los que las personas, y especialmente los excluidos sean protagonistas“.

También les pidió a los jóvenes que ocupen lugares de decisión, y además les advirtió: “O se involucran, o la historia los pasará por encima“.

Enrique vivió con radicalidad la propuesta del Papa Francisco, algunos de los medios que él vivió para hacerse cargo y ser un líder al servicio de la Vida, aportando a la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Con un reconocimiento a su familia por los valores y especialmente la convicción de su madre de educarlo en los valores cristianos, él tomo ese legado y vivió Cristo céntricamente, genero una relación íntima con Jesús, lo consideraba su mejor amigo y siempre discernía su voluntad en el espacio del acompañamiento espiritual, retiros ignacianos, momentos de oración en familia. Un hombre que cultivo su vida interior, se conectó con su Alma y por eso pudo aportar a una empresa con Alma al servicio de la vida.

Para concluir, las palabras de la economista Alessandra Smerilli, del Comité Científico de Economía de Francesco: “Una cosa ya está clara para nosotros: nunca hemos sido líderes de la economía de Francesco, ustedes son los líderes de este proceso y estamos aquí para acompañarlos”. Otra coincidencia con la vida de nuestro querido Enrique, que vivió comunitariamente y con personas adultas que lo acompañaron en su proceso.  Pidámosle a Enrique que nos ilumine para acompañar a nuestros jóvenes a que puedan concretar sus sueños tal como lo vivió nuestro querido Enrique Shaw. En lo personal le agradezco por este compromiso de acompañar a los jóvenes con la certeza que desde lo simple y cotidiano podemos aportar a una Economía con Alma.

 

Sobre el autor

Marisol Cuadrado

Marisol Cuadrado

Contadora Pública Nacional por la UBA. Coach sistémica y facilitadora de Constelaciones familiares y organizacionales. Socia Fundadora de Quod Coaching. Docente Pensamiento Social Cristiano, Carrera Contador Público Universidad Católica de Córdoba.

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