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The Media Education Manifesto

Patricia Nigro
Escrito por Patricia Nigro

En 1995 comencé a trabajar en la Universidad Austral. En esa época, conversábamos con el doctor Pedro Barcia acerca de la importancia de la interdisciplina entre comunicación y medios de comunicación. Yo había publicado en 1993 un libro sobre el tema. Nunca en esas conversaciones de solo dos imaginaría que 25 años después el interés por el tema iba a ser tan grande.

En el mundo, desde 1960, ya se desarrollaba la llamada Media Literacy o Alfabetización Mediática. A veces no deja de sorprenderme lo lentos que son los cambios pedagógicos en nuestro país. La digitalización, que recién comenzaba entonces, fue la que impulsó seguramente el interés de colegas que desconocían el tema. Hoy y, pandemia mediante, no deben quedar educadores ajenos/as a las cuestiones que plantea esta verdadera asignatura.

La Educomunicación (como suele decirse en América latina), o la Educación en Medios (título de otro libro mío de 2008), o la Alfabetización Mediática e Informacional, como la llama la UNESCO, han de enseñarse desde el nivel inicial. Tiene como centro el desarrollo del pensamiento crítico y la lucha contra los estereotipos que discriminan y se basa en el respeto mutuo y en el aprendizaje continuo.

En 2019 el especialista inglés David Buckingham publicó The Media Education Manifesto. Buckingham, quien hace muchos años estudia estos temas, parece decirnos: acá está la síntesis. Ahora es el turno de ustedes.

Voy a permitirme comentar el Manifiesto del que todavía no hay traducción al español. Buckingham coincide con que vivimos en un mundo mediatizado, con los límites difusos entre lo público y lo privado, con las fake news, con los discursos del odio, con el capitalismo de las plataformas.

La Educación Mediática produce prosumidores (emisores y receptores) de mensajes mediáticos. Pero no han de ser “copiadores” de la realidad sino superadores, en cuanto a calidad y a contenidos. El objetivo no es interpretar el mundo sino cambiarlo, nos dice el investigador británico. A continuación, un resumen comentado de los puntos del Manifiesto.

1.Un ambiente cambiante de medios de comunicación.

Los medios están en todas partes. La telefonía móvil hace que llevemos encima el ecosistema mediático. La mediatización es invisible para la mayoría de las personas. Las llamadas GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) son las compañías que regulan nuestras vidas. No son empresas de tecnología simplemente, son empresas de medios. Para el autor, debemos examinar sus prácticas y contenidos. La Educación Mediática es el prerrequisito de la educación ciudadana.

2.Más allá de los beneficios y los riesgos.

Cuando se habla de la relación entre niños, niñas y adolescentes y medios o tecnologías, suele oscilarse entre los beneficios y los riesgos. Los y las optimistas creen que la era digital ha traído todas las bondades para la educación. En el otro extremo, los y las pesimistas centran sus críticas en la falta de privacidad, en el control de nuestros datos personales, en la brecha tecnológica, en el ciberacoso, en la desinformación y la propaganda. Las GAFA han visto en la educación un mercado potente. Como siempre, los extremos son peligrosos y faltos de verdad absoluta. Riesgos y beneficios están interconectados y, para afirmar una u otra postura, debe haber investigación empírica que las pruebe. La Educación Mediática brinda una visión coherente y un abordaje comprehensivo.

Los límites de la Media Literacy.

Muchísima gente no sabe ni entiende qué es la Media Literacy y su importancia para la vida democrática. Sin ciudadanos pensantes, creativos y críticos es difícil que no se manipule a los votantes. Buckingham deja muy en claro que esta asignatura no es un mero organismo de control ni de prevención de riesgos. Muchas veces a los mismos gobiernos no les interesa que la ciudanía piense demasiado y parte del profesorado prefiere ignorar, seguramente por sobrecarga de trabajo, su responsabilidad en el tema. Si estamos alfabetizados/as en medios, podemos ejercer cierto poder y control que, de lo contrario, nos es negado. Necesitamos programas y diseños didácticos efectivos para poner en práctica la Educación Mediática.

4.La imagen más completa.

Debemos brindar a las nuevas generaciones herramientas para analizar sus propias prácticas mediáticas. Debemos guiarlas a reconocer los sesgos ideológicos de lo que consumen o producen. Debemos enseñarles a que decidan qué quieren que las plataformas hagan con sus datos. También deberán conocer cómo funcionan los algoritmos. Los medios son producidos por la gente y no podemos culparlos por lo que nosotros hacemos de ellos o con ellos. Comprender la mediatización como un proceso es tal vez la clave.

5.Pensar críticamente.

Entender qué es el pensamiento crítico es el primer paso. Nuestros sesgos cognitivos nos impiden ver nuestros errores y solo detectar los ajenos. Nada más lejano del pensar críticamente. Esto supone analizar, sintetizar y evaluar información. Significa basarse en evidencias y en identificar contradicciones. Implica cuestionar lo obvio y considerar modos alternativos de ver un problema. Sobre todo, pensar críticamente impide el juicio apresurado. Y pide, por supuesto, pasar a la acción y no quedarse en un mero contemplar. Las cuestiones para pensar, según Buckingham, sobre los medios y las tecnologías son: el lenguaje mediático, la representación, la producción y la audiencia.

6.Pedagogía: dificultades y principios.

La Pedagogía nos dice cómo debemos enseñar lo que queremos enseñar. Las dificultades que surgen son: las posiciones extremas respecto de los medios, la consideración de la Educación Mediática como un control contra la propaganda, la creencia en el mito de los nativos digitales (es decir, pensar que el alumnado sabe más que el profesorado por haber nacido en la era digital). En cambio, el autor propone como principios pedagógicos la interrelación entre la escritura, la lectura y el análisis del objeto en su contexto. Además, en educación, siempre se debe partir de lo que el estudiantado ya sabe. Se trata de que analice sus propias prácticas con los medios. Enseñar a argumentar y gozar de flexibilidad y amplitud respecto de las opiniones del resto. Otro aspecto fundamental consiste en propuestas de actividades verdaderamente creativas.

7.Conceptualización de las redes sociales digitales

El estudio de qué son y de cómo funcionan las redes sociales digitales es fundamental para que luego los y las estudiantes puedan compartir sus trabajos en línea. Conocer cómo funcionan los hipertextos es otra de las claves. Asimismo, se debe mostrar cómo se construye la identidad digital. Respecto de las plataformas se propone averiguar su historia y quiénes son sus propietarios.

8.La Educación Mediática en la práctica.

Una adecuada enseñanza de la Educación Mediática puede aportar al manejo de la producción de desinformación, de los discursos del odio y del ciberacoso. El abordaje de estos temas debe ser multidimensional. Ver los medios con una aproximación más amplia requiere del análisis de éstos en su contexto social actual.

Poniéndolo en práctica.

Como todo Manifiesto, éste intenta persuadir y puede ser tildado de utópico o meramente retórico. Para poner en práctica la Educación Mediática, debe ser avalada como parte del currículum por los ministerios de Educación, por los directores y directoras de las instituciones educativas, por las familias y por los y las docentes. Hace falta capacitación docente e invertir en tecnología. Las escuelas y (agrego yo) las universidades son el ámbito para investigar, estudiar estos temas y formar a los formadores.

 # Artículo publicado por el Hilo de la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral

 

Sobre el autor

Patricia Nigro

Patricia Nigro

Doctora en Comunicación Social. Coordinadora del Área de Educación a Distancia de la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral.

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