Management

Avivando giles con Compliance

Photo by Tara Winstead from Pexels

No me gusta avivar giles que después se me hacen contra”

Bien pulenta, Tango (1950)

Continuando con la tarea de deconstruir Compliance (III), esta vez lo hacemos musicalizados con un tango de D’ Arienzo, Varela y Waiss.


La tarea emprendida en dos escritos anteriores tiene como objetivo afilar el discurso que valida la capacitación en Compliance para que sea más creíble. En este sentido, continúo argumentando que la prédica del riesgo no es la mejor narrativa para acompañar a tu gente, aunque sea esencial a la gestión de Compliance. ¿Por qué? Veamos.

La primera cuestión es ¿qué tanto “llega” una capacitación basada en algo así como una especie de Wishful Thinking ? Es decir, afirmamos que hay un riesgo legal por incumplimientos. Pero, quizás habría que decir “debería” haber riesgo legal.

Para ello miremos algunos números en Argentina. Por ejemplo, según los postula la Asociación Civil FORES (2021): “La gran mayoría de las causas en donde se investigan hechos de corrupción no concluyen: los acusados son sobreseídos por prescripción, muerte del imputado, duración excesiva del proceso (más de 20 años) o porque las pruebas se degradan o erosionan”. En definitiva, siempre citando a FORES (2021), “no hay funcionarios inocentes ni culpables: solo sospechosos”.

La segunda cuestión es ¿qué hace que la ley funcione? Las personas éticas y no las leyes. Un juez con coraje, un periodista independiente, un auditor no afectado por sus intereses, un inspector que no se deja sobornar, un gerente fiel a su empresa ética, un gerente infiel a su entorno no ético. En definitiva, alguien con consciencia de aquello que está en juego y además con un poco de heroísmo, valentía, libertad.

La tercera cuestión y última, por ahora, es la naturaleza del riesgo legal que busca mitigar Compliance, es decir, la posibilidad de ser sancionado con una multa o una suspensión de las actividades empresarias. Para ello, una anécdota personal.

Ocurrió en una reunión con la gente de RRHH de una empresa que buscaba hacer una capacitación para todo su personal. Comento mi modo de abordaje, centrado en el vínculo que el empleado tiene con la compañía y el imaginario que lo rodea. Explico cómo Compliance presupone que el empleado actúa representando los intereses de la empresa. En ese momento, un integrante de la reunión sintetizó:

-: “Entonces Compliance es avivar giles (sic). Estaríamos enseñándoles a todos cómo con su comportamiento pueden hacerle daño a la empresa”.

Aguda y rápida comprensión de un riesgo que no se mapea.

Tu riesgo no es su riesgo.

Sobre el autor

María Marta Preziosa

Dra. en Filosofía por la Universidad de Navarra. MBA por IDEA. académica investigadora y docente en universidades de la región. Especialista en antropología y ética empresarial con foco en la gestión del cumplimiento normativo y cultura organizacional.

¿Cuál es tu opinión?

3 comentarios