Lecturas Recomendadas

La Divina Comedia: felicidad individual y felicidad publica

Escrito por Vincenzo Putignano

Buenos Aires, diciembre 2021. En el séptimo centenario de la muerte de Dante Alighieri

Tarta cortada de manera curiosa

Séptimo centenario de la muerte de Dante Alighieri

La Divina Comedia es una obra en la que se representa – poéticamente en 14.233 versos – la vastedad de los vicios y las virtudes humanas, según el orden de los castigos y las recompensas.

Como todas las obras maestras, la Divina Comedia permite una amplia variedad de lecturas. Se puede leer como una obra de poesía pura, como una reflexión filosófica, como un testimonio religioso, como una enciclopedia del conocimiento, como una autobiografía, y de muchas otras maneras. Los clásicos no pertenecen solo al pasado, sino que tienen todo el futuro por delante.

Es la representación del viaje alegórico hacia la purificación del personaje dantesco.  En el interior de la Divina Comedia coexisten Dante-personaje y Dante-autor en su totalidad como hombre y, con él, la humanidad entera.  Toda, la de ayer y la de hoy.

El guía de Dante por el Infierno y el Purgatorio es Virgilio, el poeta latino, pagano, a quien tres mujeres, María, Santa Lucía y Beatriz le confían la misión de indicar a Dante el camino hacia la salvedad.  La Divina Comedia es un poema de conversión, de viaje, de movimiento.

La comedia es movimiento

Dante es un pecador que realiza un complejo viaje de conversión a Dios. Las tres cánticas, Infierno, Purgatorio y Paraíso comienzan y terminan con una palabra/verbo de movimiento.

INFIERNO

Nel mezzo del cammin di nostra vita I,1

 

E quindi uscimmo a riveder le stelle. XXXIV,139

PURGATORIO

Per correr miglior acque alza le vele I,1

 

puro e disposto a salire alle stelle. XXIII,145

PARAISO

La gloria di colui che tutto move I,1

 

l’amor che move il sole e l’altre stelle. XXIII,145

 

La tarea que Dante por lo tanto propone en la Divina Comedia es renovar la humanidad del hombre. Los cien cantos de su poema son muchas estaciones que marcan un viaje de salvación. Podemos definir la Comedia como un espejo poético del cosmos, un regalo de palabras de infinito valor, destinado a toda la humanidad.

 ¿Por qué Dante decidió escribir La Divina Comedia, el «poema sagrado»?

Ciertamente tuvo claro desde el principio el objetivo final de su viaje: la investidura divina como poeta sagrado y, por lo tanto, la salvación de sí mismo y de toda la humanidad. Así lo declara también en la epístola a Cangrande della Scala. La salvación en esta vida. In hac vita.

… dicendum est breviter quod nis totius et partis est removere viventes in hac vita de statu miserie et perducere ad statum  felicitatis.

… debe decirse brevemente que el objetivo del todo y de la parte es sacar a los que viven en esta vida del estado de miseria y conducirlos al estado de felicidad».

Nel mezzo del cammin di nostra vita mi ritrovai in una selva oscura

El íncipit es muy claro. Nostra vita, Io mi ritrovai. Dante-personaje es funcional a este diseño: participa como sujeto y al mismo tiempo universaliza la obra: Dante-personaje dice «yo» y Dante-autor escribe «nosotros«. Dante elige este comienzo para iniciar su poema de salvación y redención de los vivos.

«En la mitad», indica 35 años, porque en la Biblia se habla de los 70 años como la duración de la vida del hombre; Salmo 89-90 v.10. El bosque oscuro es la alegoría del pecado, donde Dante encuentra las tres bestias que obstaculizan el viaje al principio del infierno. Representan alegóricamente tres disposiciones pecaminosas – lujuria, soberbia y avaricia – que impiden el arrepentimiento y la conversión del pecador y, al mismo tiempo, tres limites especialmente graves para conseguir el orden político y moral en la sociedad.

 «Me encontré» habla de él mismo, de un periodo de su vida de desorientación, quizás de desesperación; pero también dice «en medio del camino de nuestra vida”, habla de cada uno de nosotros, de nuestros periodos de oscuridad, en los que no vemos una salida. La selva oscura de Dante no es sólo un desconcierto individual, es un laberinto que nos pertenece.

Génesis de la Comedia

Sobre la génesis de la Comedia tenemos tantas pistas y ninguna certeza. Pero podemos suponer que las fechas de composición de la Comedia se entrelazan con los acontecimientos de la propia vida de Dante.

En el otoño del 1301, durante su mandato político como prior de Florencia, cuando los Neri y los Bianchi se enfrentaban políticamente, el papa Bonifacio VIII envió al príncipe Carlos de Valois a Florencia con la tarea «oficial» de pacificar las dos facciones, pero con la real intención de entregar la ciudad de Florencia a los Neri. Dante, en esa ocasión, fue enviado a Roma como embajador ante el Papa, para buscar un acuerdo.  Fue detenido arteramente en Roma, acusado de baratería y, con una primera sentencia del 27 de enero de 1302, se lo declaró culpable de haber fomentado los disturbios, por lo que fue condenado en rebeldía a la reclusión durante dos años y a la exclusión perpetua de los cargos públicos, así como a una multa.

Los comentaristas excluyen que las acusaciones contra Dante tenían algún fundamento.

El 10 de marzo de 1302 se dictó la segunda sentencia de exilio perpetuo y quema.

El exilio es la pérdida de hábitos, junto con la propia libertad. Dante vivió’ un penoso vagabundeo por las distintas ciudades y cortes de Italia, y aunque siempre guardó en su corazón el sueño de volver a Florencia, rechazó la amnistía que Florencia concedía a todos los exiliados por las humillantes condiciones que se le exigían. Murió en Rávena el 14 de septiembre de 1321. El séptimo centenario de su muerte se celebra en este 2021. 

PAR XVII, 58-61

Tu proverai come sa di sale

lo pane altrui e come è duro calle

lo scendere e ‘l salir per l’altrui scale

Probarás cuán amargamente sabe el pan ajeno y cuán duro es subir y bajar las ajenas escaleras

Es Cacciaguida, pariente de Dante, que habla en estos dolorosos versos, anunciando a Dante su exilio. Qué amargo es el pan que uno recibe de los demás, como sabe a sal, de las lágrimas que caen, y qué doloroso es tener que bajar y subir, una y otra vez, en los hogares de los demás, para pedir hospitalidad.

 

Este artículo continua en la siguiente entrega. Para leerla, hacer clic acá.

Sobre el autor

Vincenzo Putignano

Lic. en Ciencias Políticas (U. de Torino, Italia) y Diploma en Dirección de Empresas (IESE, España). Ha trabajado dentro del Grupo Telecom Italia desde el 1977 y fue Director de Compliance hasta 2016.

Deje su opinión

2 comentarios