Agenda para el crecimiento

Proyectando los próximos cinco años de Argentina

Escrito por Roberto Vassolo
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En los procesos de planificación estratégica necesitamos armarnos escenarios sobre el futuro. El sólo hecho de pensarlos y conversarlos ya son una contribución, más allá de cuán acertados resulten ser. Con este espíritu, voy a armar unos pequeños escenarios sobre los próximos 5 años de Argentina. Más allá de lo generales y cuestionables, espero que resulten útiles para tomar como base para la planificación empresarial. Será un post algo más largo que los que hago normalmente.

Empiezo por uno de los datos más trascendentes del año: el coloquio de IDEA. Se pudo observar un sector empresarial con un tremendo nivel de madurez, trabajando en propuestas para avanzar hacia la solución de décadas de estancamiento y aumento de la pobreza en el país. Y todo en un marco donde se enfatiza el diálogo, ya desde su título “ceder para crecer”.

¿Por qué valoro tanto el resultado del Coloquio? Porque detrás del largo estancamiento argentino veo una carencia esencial en el sector empresarial para llevar su voz a la discusión pública. Eso está empezando a cambiar, y es tal vez el elemento más relevante para el futuro del país. Vale recordar que los procesos de cambio institucional son muy lentos y jamás son lineales, sobre todo aquellos que producen cambios duraderos.

Si este progreso del sector empresarial se tradujera en políticas de estado profundas, con un nuevo diseño país que rompiera nuestra inviabilidad como nación ¿qué podríamos esperar para los próximos años?  Dado que no se avizoran cambios hasta el recambio presidencial, debemos manejar el escenario de continuidad hasta fin del actual mandato. En este escenario, lo mejor que podría pasar de aquí al diciembre del 2023 es seguir en un estancamiento sin un quiebre nominal en la economía. El mejor escenario sería el de evitar un salto brusco del dólar y cambios fuertes en los precios relativos. Puede ponerse peor, y las chances de escenarios de quiebre son no menores. Sobre todo, si los datos de mi post anterior referentes al problema climático y el impacto en la cosecha se mantienen. Espero que no tengamos que pasar por eso como nación por el dolor que genera en las clases sociales más vulnerables.

¿Y desde el próximo gobierno? Asumiendo que el coloquio de IDEA es un anticipo de reformas jurídicas importantes que se intentarán empujar en el congreso, el año 2024 sería un año complejo, de muchas tensiones y probablemente recesivo (todo depende de cómo se manejan las expectativas). Un escenario positivo es que las reformas se empiecen a encauzar y se observa una recuperación avanzada el año 2025, ya sobre bases más sólidas. Este es un escenario de shock jurídico, no macroeconómico, que es la otra parte del análisis.

Si se logran las reformas estructurales mínimas, y si se resistiera a las presiones sobre la gobernabilidad de los sectores que pierdan sus beneficios en estos cambios, desde el 2026 se podría empezar a observar de crecimiento más genuino, y donde empezaríamos a tomar conciencia de los verdaderos cuellos de botella de la economía. Para mí esto es un escenario optimista pero posible, a la cual le asigno una probabilidad no menor (no me pidan un número sobre esta probabilidad …).

¿Cuál será el principal cuello de botella para el crecimiento de largo plazo? Mucho más dramática que la escasez de infraestructura por la fuerte subinversión, el mayor problema probablemente será la escasez de talento. Las fuertes tasas de emigración de personas jóvenes y la debilidad de las políticas educativas se harán sentir sobre todo si se ordena el marco institucional para generar condiciones mínimas de razonabilidad para hacer negocios en argentina.

¿Cuáles son los mayores riesgos del proceso, para que se pueda dar un cambio institucional profundo? Las demandas macroeconómicas de corto plazo. El primer riesgo es el mencionado, un descalabro institucional por salto nominal en el 2023, que lleva a una situación de ingobernabilidad. El segundo es que la herencia macroeconómica muy desordenada no permita avanzar sobre reformas en el 2024 sin demasiados dolores y resistencias.

Así y todo, creo que las posibilidades de una salida exitosa son algo más altas, sobre todo por el agotamiento del modelo de grieta y una mayor conciencia como nación de que no somos un país rico y de que no se sale con recetas mágicas. Y, sobre todo, dependerá de que se consolide la voz empresarial en las conversaciones de desarrollo país.  Ante un escenario probable positivo, la recomendación estratégica de manual es adquirir opciones de crecimiento (literales real growth options). Se trata de pequeñas inversiones que no comprometen el futuro de la organización, pero la dejan mejor parada si se confirma el escenario.  La principal pregunta estratégica es “¿qué opciones de crecimiento voy a comprar para estar preparado para crecer si, por fin, Argentina hace las reformas que tiene que hacer y empieza a transitar un camino de crecimiento sostenible?”. Ya conocemos el escenario malo, pero no dejemos de prepararnos para el bueno.

Sobre el autor

Roberto Vassolo

Economista (UCA), PhD in Strategic Management (Purdue University), Profesor Titular, IAE Business School, Universidad Austral.

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