Lecturas Recomendadas

Ruido. Un fallo en el juicio, de Kahneman, Daniel; Sibony, Olivier y Sunstein, Cass

Foto de libros apilados fuera de foco
Escrito por Christian Schwarz

El libro “Ruido. Un fallo en el juicio humano” viene a ocupar un silencio, por paradójico que sea, acerca de cómo se toman decisiones en la vida cotidiana, en las organizaciones y en el ámbito institucional.

Daniel Kahneman es bien conocido por el lector argentino. “Pensar rápido, pensar despacio” fue un best seller en el mundo y en el país. En el año 2002 ganó junto a Vernon Smith el Premio Nobel de Economía justamente por su interés en la influencia de los sesgos en la toma de decisiones en el campo de la economía.

Cass Sunstein es más conocido por los abogados y juristas. Quien trabaje la relación entre derecho, instituciones y economía lo tiene entre sus fuentes de consulta asidua. “Rumorología” y “Un pequeño empujón” (escrito junto a Richard Thaler, otro Premio Nobel de Economía) son libros poco usuales para profesores que enseñan sobre la Constitución de un país.

Olivier Sibony desarrolló su tarea profesional en el campo del management y la sociología organizacional. Sus trabajos se centran en el pensamiento estratégico y los problemas propios de las grandes empresas y organizaciones. Sus libros han tenido menor distribución en el mundo hispanoamericano.

La suma de estos tres autores iba a dar necesariamente un libro relevante. Y lo dio. El abordaje multidisciplinario es sin dudas su mayor fortaleza. No es un manual práctico de toma de decisiones concretas o bien a un estudio profundo de corte científico sobre un problema puntual. Es un libro “coral” y hay que tomarlo como tal.

Los autores plantean el problema de aquello que llaman “ruido”. Y lo diferencian de los sesgos, algo ya muy trabajado por varias disciplinas y autores.  El sesgo, una vez identificado, nos permite predecir con relativa precisión qué decisión tomará una persona o una institución. El sesgo nos alerta de una orientación previa.

El ruido supone lo contrario. Implica que las decisiones tienen un alto grado de dispersión. No hay un patrón visible que permita establecer una regla que permita anticipar una acción. Y, como bien señalan los autores, sesgos y ruidos asoman de modo combinado.

En la escuela o en la universidad, ¿a quién no le pusieron una nota por debajo de lo que consideraban? ¿Por qué a otro alumno lo calificaron mejor si aparentemente no dio un examen mejor que el de uno? El cansancio, el aburrimiento, la distracción, el haber desayunado mal o el haber recibido una noticia o información desequilibrante pueden ser un factor clave ante si frenar o acelerar o si tomar la bifurcación hacia la derecha o a la izquierda.

¿Por qué varían las sentencias judiciales en el ámbito penal? ¿Qué vivencias cotidianas han afectado la decisión de un juez? ¿Por qué las decisiones de un board de una gran empresa pueden modificarse según el orden de quienes hacen sus ponencias?

Sesgos y ruidos contribuyen, aunque no lo quieran a que la incertidumbre, el random y lo imprevisible sean característicos de nuestra época.

Los autores no han escrito para la Argentina, obviamente. Sin embargo, hay párrafos que nos aportan mucho para comprender nuestro presente, cargado de incertidumbre, angustia y de relatos cerrados cuya finalidad es obstruir el camino a la solución de problemas crónicos.

Los autores afirman que “… nuestra comprensión del mundo depende de nuestra extraordinaria capacidad de construir relatos que expliquen los acontecimientos que observamos. La búsqueda de causas casi siempre tiene éxito, porque estas pueden extraerse de una reserva ilimitada de hechos y creencias sobre el mundo. Como sabe cualquiera que escucha las noticias de la noche, por ejemplo, ningún gran movimiento del mercado de valores queda jamás sin explicación. El mismo flujo de noticias puede ‘explicar’ tanto una caída de los índices (¡los inversores, nerviosos, están preocupados por las noticias!) como una subida (¡los inversores siguen mostrándose optimistas!). Cuando la búsqueda de una causa obvia fracasa, nuestro primer recurso es dar una explicación llenando un espacio en blanco en nuestro modelo del mundo (…) Solo cuando nuestro modelo del mundo no puede modificarse para producir el resultado, etiquetamos este como sorprendente y empezamos a buscar una explicación más elaborada de él.”

La Argentina está saturada de relatos de todo tipo y color. El problema es cuando estos apuntan a configurar modelos del mundo cerrados. Ya José Ortega y Gasset hizo un llamado hace casi un siglo. No es necesario repetirlo.

 

*Kahneman, Daniel; Sibony, Olivier y Sunstein, Cass R. Ruido. Un fallo en el juicio humano. Debate. Buenos Aires. ISBN 9789877950274

Sobre el autor

Christian Schwarz

Dr. en Sociología (UCA). Docente UCA, UCES, UNTREF

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