Actualidad

El problema no es la inflación, el problema es la pobreza

Escuchar artículo

Cotidianamente escucho que Argentina tiene un problema de Inflación.  Sin embargo, ¿la inflación es un problema?

Siguiendo una definición de la inflación, la misma está definida como un aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios existentes en el mercado durante un determinado período de tiempo.

Cualquiera pensaría que eso implica que la gente pierde capacidad de compra. Pero eso, ¿les sirve a los mercados? No. Se producen paritarias y aumentos salariales. Lo vemos cotidianamente en Argentina.

De esta forma si todo aumentara equitativamente, estaríamos en un sistema final igual al inicial.  Sin embargo, esto no es lo que pasa.  Lo que sucede normalmente, es que ciertos sectores se benefician y otros se perjudican.  Ya que la inflación mide el aumento promedio en los precios, mientras que puede haber sectores que aumentan más y otros menos, haciendo que el poder de adquisitivos de algunos mejore y el de otros empeore.

De esta forma lo que la inflación genera es una redistribución de ingresos, en donde pierden normalmente las clases más pobres.

Y acá surgen varios interrogantes. ¿Por qué no se frena la inflación? ¿Le conviene a los gobernantes la inflación?

Básicamente, desde mi punto de vista frenar la inflación es algo mucho más simple de lo que dicen los medios de comunicación. No le veo un problema de gran complejidad.  No se necesita control de precios. No se necesita dolarizar la economía ni nada extraño que muchos recomiendan.

Lo único que se necesita es asumir el costo político de las consecuencias.

Ahora por qué el costo político si todos dicen que quieren frenar la inflación?  Y lo que me pregunto es si se quiere frenar la inflación. ¿O será sólo atenuarla?

Para eso vamos a entrar en el siguiente análisis.

Vamos a entrar en la pirámide salarial Argentina. El 50% se encuentra dentro de la clase Baja con ingresos menores a $120.000. El 45% se encuentra en la clase Media con ingresos menores a $450.000.  Y un 5% con ingresos superiores que pertenecen a la clase ABC1.

 

La inflación permite redistribuir ingresos de forma que el Estado y los sindicatos tienen potestad para influir en el cambio de clase social a las personas haciendo que las mismas vayan mutando temporalmente entre clase baja, clase media y clase alta (tal vez).

Y por otro lado también permite a alguien que esté en una clase más baja, tenga una expectativa que, con un aumento en sus ingresos futuros, vaya a mejorar su calidad de vida en el futuro, siendo de esta forma que la persona tenga una expectativa de mejora.

Sin embargo, esta gran mentira es totalmente psicológica o sociológica.  El 50% de pobres seguirá existiendo.  Aunque cambie quien sea la persona que esté.  Alguien va a estar.

La única forma de cambiar eso es si aumento la producción de bienes del país.  Haciendo que el mismo genere mayor riqueza.  De esa forma solamente podrá mejorar su pirámide salarial.

Ahora bien, qué pasaría si un gobierno viene y controla la inflación y la deja en 0%?

Un caos.  El 50% pobre, va a seguir siendo pobre y se va a dar cuenta que no tiene expectativas de cambiar de escala social, ya que su ingreso no va a aumentar más.  Hasta que consiga un mejor trabajo o un ascenso o produzca más.

Pero se está hablando del 50% de la población, lo que genera una crisis enorme en el país.

Esa expectativa inflacionaria que el mes siguiente se va a ganar más que este mes genera un imaginario en la gente que se va a estar mejor.  Pero es un ficticio.

Por eso, estimo que hablan de que la inflación es el problema. Pero no lo es la inflación. El problema es la pobreza.  Y la poca productividad del país.

Ahora escucho a menudo de tomar las medidas de la década del 90.  La década del 90 terminó con una crisis enorme en el año 2001.  Esto hay que tenerlo en cuenta.

Por otro lado, la pobreza en 1990 era mucho menor que ahora, y la clase media mucho mayor.  Esto hace que las recetas de 1990 sean mucho más difíciles de aplicar en este momento.

Por eso nuestro enfoque, no tenemos un problema de inflación.  Tenemos un problema de pobreza.  Y ese problema surge de los escasos recursos que genera la población en nuestro país.

Y aquí son otros problemas más sociológicos que tiene nuestro país.  Como, por ejemplo, que en nuestra cultura toda disconformidad se enfrenta haciendo paro.  Mientras que, en países altamente productivos, toda disconformidad se enfrenta sobre produciendo. Conceptos importantísimos en temas económicos.

Creo que con un cambio fuerte de conducta a nivel sociológico los cambios tienen que suceder.  Pero los cambios tienen que ser de esfuerzo colectivo y no de reclamos y paros.

Dios nos dio la tierra para labrarla, no para ser holgazanes.

Sobre el autor

Alejandro L. J. Tonnelier

Socio del Estudio Tonnelier. Fue investigador del Instituto de Investigaciones Contables de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y docente de diversas asignaturas del área contable.

Deje su opinión

3 comentarios

  • Estamos en una etapa de no-acción, detenidos, estancados. Casi en un punto de equilibro, entonces, si no hay medidas de shock, atendiendo a los que más necesitan en el camino, no vamos a salir de esta situación, y como dice Alejandro, el índice de pobreza será algo crónico (y más allá del número, están las personas que sufren)

  • Alejandro, estoy totalmente de acuerdo que nuestro principal problema (y vergüenza) a afrontar es la pobreza, pero también estoy en total desacuerdo con vos en que si un gobierno controlara la inflación habría caos.
    Caos es lo que tenemos hoy con los niveles de inflación y desabastecimiento que vivimos. Si tuviéramos la estabilidad política y económica necesaria y la valentía para afrontar los cambios tan necesarios en nuestro país que, entre otras cosas, permitieran controlar la inflación, crecería la inversión generando crecimiento y disminución de la pobreza.