Enrique Shaw

Sociología de la empresa por Enrique Shaw

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Hay incontables páginas escritas sobre esto, pero voy a encarar principalmente un aspecto: el trabajador y su posición en la empresa moderna. Diferencia entre propiedad privada y empresa, ésta es una realidad algo más abarcativa.

“La empresa:

  1. Es algo más que un simple medio de ganarse la vida y de mantener la legítima dignidad del propio estado, la independencia personal y de la propia familia. Sería mirar la empresa sólo desde el punto de vista puramente económico. El éxito de una empresa se mediría sólo por su rendimiento económico.
  2. “Es más que la colaboración técnica y práctica del pensamiento, del capital, de las múltiples formas de trabajo que favorecen a la producción y al progreso”. Idea de progreso material y de servicio a la sociedad
  3. Es más que un factor importante de la vida económica, más que una simple -aunque laudable -ayuda al desarrollo de la justicia social. Crea abundancia de la que todos pueden aprovechar.
  4. Si no fuera más que esto todavía sería insuficiente para establecer y promover el orden completo, porque el orden no es tal sino cuando reina en toda la vida y en toda la actividad material, económica y social y, sobretodo, cristiana, fuera de la cual el hombre queda siempre incompleto”

En las personas hay algo más que el cuerpo y necesidades económicas; hay una vida y actividad sociales que responden a unas necesidades del mismo tipo, y hay, sobretodo, una vida y actividad cristianas que responden a unos fines y realidades sobrenaturales.

Desconocer estos aspectos del hombre es minimizar su dignidad.

Y una empresa que, aunque diera dividendos no sería perfecta si desconoce otros valores humanos y ganancias que no son puramente económicos y que son específicamente más humanos que estos últimos.

5. Este oficio, esta idea, es el ejercicio pleno, elevado, cristiano, de nuestra empresa, penetrados por sentimientos humanos en la más amplia y más alta acepción de la palabra.

           Es necesario que este sentido humano penetre, como la gota de aceite en el engranaje, todos los miembros, todos los órganos de la empresa, los jefes, los colaboradores, los empleados, los trabajadores de todos los grados.

  • Cuáles son estos valores humanos que tanto tenemos que respetar y ayudar a desarrollar? Hay exigencias económicas y exigencias afectivas, de amor (que no nos cambien de lugar)
  • Queremos ser apreciados, que se nos consulte, no ser ciegos ejecutores de órdenes.

La tarea del trabajador tiene respecto al de dirección cierta lejana proporción, dentro de la empresa, con las causas segundas en la obra creadora y providente de Dios. Su obra es también de valiosa colaboración con la obra soberana de Dios y de excelsa solidaridad con toda la comunidad humana.

Aunque obedece, el subordinado conserva su personalidad de productor inteligente y no queda desprovisto de toda iniciativa. 

Una experiencia ilustrativa de como el dirigente requiere el uso la inteligencia: 

En un hospital norteamericano el director dispuso que cada vez que estaba por salir una madre, luego de haber tenido su primer hijo, el subdirector la llamara a su oficina, la instruyera sobre la mejor forma de alimentarlo y, para asegurarse de que no hubiera malentendidos, le dejara un folleto mimeografiado al respecto. Luego de varios meses se hizo una encuesta sobre si se aplicaban los consejos, obteniéndose el dato de que sólo el 17% de las madres lo hacían.

A raíz de ellos se cambió de sistema por el siguiente: se llamaba a varias madres a la vez y, en lugar de decirles lo que tenían que hacer, se las alentaba a discutir entre ellas (orientando naturalmente la conversación en el buen sentido) y, al final, se les facilitaba papel y lápiz para que ellas anotaran lo que les había parecido más interesante. La encuesta subsiguiente acusó un 82% de éxito.

Si es necesaria la psicología para ayudar a una madre a llenar bien una función tan natural, y en que pone tanto interés de por sí, como es la alimentación de su primer hijo, cuanto más es necesaria en todas las demás actividades, especialmente donde ya hay prejuicios e intereses encontrados.

Las conocidas experiencias de Hawthorne y otras sobre “fatiga” y “deseo de colaborar” no hacen más que ratificar lo importante que es usar la inteligencia, estudiar y observar para dar con la adecuada técnica psicológica, necesaria para la aplicación de ideales sanísimos” (Shaw, …Y dominad la tierra, 2010, págs. 42/43).

 Valorar los aportes de los trabajadores

Las personas llaman la atención y el interés cuando hablan espontáneamente de cosas de su experiencia.

 Conviene darle al nivel de su actividad profesional, toda la libertad posible para que sean dueños de sus actos; que puedan expresar su personalidad.

 Muchos se sienten aislados en la empresa; la única solidaridad que se les ofrece viene del exterior. 

Es importante que las actividades estén bien dirigidas, exponer el objetivo, en ello hacer comprender hasta se beneficia el principio de autoridad, pues éste se debilita si la ciencia del que ejecuta es mayor que la del jefe

A las personas, más que darles de lo nuestro, hay que hacerles descubrir lo que tienen ellas, elevarlas, desarrollarlas.

Es importante ser, más que hacer (Para mí mismo, ser luz). En mi opinión lo esencial es la actitud. “Señor, dadnos un corazón que escuche(Salomón, 1Reyes 3,5.7-12)

La más gran miseria del mundo de los trabajadores es su miseria espiritual. Ella es debida en parte a la situación de conjunto, pero, al mismo tiempo, le impide salir de ella.

Los colaboradores tienen necesidad de amor y de esperanza en todo, pero en particular para que su acción sea eficaz.

Liberarse y salvarse está íntimamente unido y el hombre no se salva sino en Dios, y por Dios y por ello, y por lo que contribuyen tanto a ello, que es con mucho gusto que he aceptado el honor de poder contribuir en algo.

Este manuscrito de Enrique Shaw se encuentra en la carpeta 14 de AyBEES páginas 2835/2842 (25 de julio de 1958) y su original se encuentra en la Biblioteca Central de la Universidad Catolica Argentina. Fue transcripto por Silvia Bertani y fue recopilado Sara Critto de Eiras con la colaboración de Sara Shaw se Critto.

Sobre el autor

Sara Critto de Eiras

Abogada (UCA) y Magister en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra (2012). Además realizó la Maestría en Derecho y Economía en la Universidad de Buenos Aires.

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