Poema recordando a Enrique Shaw en el aniversario de su nacimiento (26/2/1921)
Cuando hablamos de sed
Parece que fuera solo material
Que la saciamos con el agua
¿Pensamos que tenemos sed amar?
Acaso no buscamos
A la mujer que amaremos
Hasta la muerte.
No sentimos sed de saber,
De conocer los grandes interrogantes
De este mundo y también de
La otra vida.
Los hombres de FE sentimos
sed de pensar en “la vida eterna”.
No sentimos la sed de la amistad
¿Cuando la soledad abruma nuestra vida?
No sentimos la sed de la alteridad
Si no sabemos enlazar el yo
Con “el tú en libertad”.
No sentimos la sed de la justicia
Frente a la ausencia de la misma.
No sentimos sed del bien común
Frente a una sociedad
Que sacia su sed en la abundancia.
No sentimos la sed de la honradez
Cuando el ladrón presume de su vida.
No sentimos sed de tirar la primera piedra
Sin pensar en tener la autoridad moral para hacerlo.
No sentimos sed de una educación superadora
Cuando se perdió su proyecto de excelencia.
Habrá sed, si no existe una espiritualidad genuina
De exigencia intima, de compromisos duraderos.
Si a la vacilación ante DIOS,
No tratamos de superarla.
Pensando que solo la saciaremos
Cuando estemos en la mesa junto a Él.
