Cultura

Darse el permiso de hacer: nada

Me permito hacer una serie de reflexiones basadas en la lectura del libro “Elogio de la lentitud” de Owe Wikstrom.

Me resulta particularmente interesante la visión del autor respecto de “La buena soledad” donde menciona que “Quienes se conocen bien a sí mismos tienen la capacidad de establecer una comunión profunda”. Resulta importante para una persona en esta nueva forma de vida que propone “El Elogio de la lentitud” tomarse el tiempo necesario para el relax personal y el descanso mental y la importancia de enfrentarse a sí mismo, descubrir sus temores, sus miedos, sus fines y objetivos en la vida y también para encontrarse con Dios.

Asimismo también es importante el tema del dialogo con los semejantes; la comunicación sincera y de corazón nos sirve para conocer mas a los demás y proponer puntos de vista y soluciones a temas diversos.

Cosa que hoy en día es complicado de ver, sobre todo en los casos de la política, la TV, etc. Siempre lo que “vende” es la pelea, la agresión. Los reality show y los programas de chimentos tienen más rating cuanta más pelea hay.

Rescatar la importancia de la lectura, concentrarse en lo que uno lee (que difícil, no? Las personas de negocios estamos acostumbradas a estar siempre a mil, con muchos temas a la vez, tratando de solucionar, vender, eficientizar costos… de repente vaciar la cabeza y disponerse a leer el diario un domingo…. El diario en papel o una nota entera en la Tablet… parece difícil, uno arranca y ya quiere llegar al final… y no sabe por qué pero está apurado) , los viajes para disfrutar, calmos y no de andar corriendo de aquí para allá haciendo la especie de “postas”.

La importancia de cultivar el alma y el espíritu caso que recuerda Owe Wikstrom: vida de San Francisco de Asís, cómo puede un ser humano distanciarse de las cosas materiales, y finalmente encontrar que en realidad la sociedad de consumo muchas veces propone el aislamiento y el egoísmo y descubrir a Dios en cada acto, vivir con alegría y disfrutar de los pájaros, los animales, el sol, la luna y las pequeñas cosas de cada día.

A mí me gusta mucho leer la vida de los santos, porque son personas de carne y hueso como nosotros, con las mismas tentaciones, las mismas bajezas, los mismos sentimientos muchas veces, pero a razón de sacrificio y profundo amor pudieron convertir sus vidas y vivir coherentemente con la voluntad de Dios.

El ejemplo de San Francisco y Santa Clara también me gustaría unirlo con el de Santa Teresita del Niño Jesús que decía “Si todas las almas débiles e imperfectas sintieran lo que siente la más pequeña de todas las almas, el alma de tu Teresita, ni una sola perdería la esperanza de llegar a la cima de la montaña del amor, pues Jesús no pide grandes obras, solamente abandono y gratitud”.

Dostoievski “Si alguien me demostrara que Cristo esta por fuera de la verdad, y si la verdad realmente estuviera por fuera de Cristo, entonces preferiría quedarme del lado de Cristo y no del lado de la verdad.”

Mi reflexión acerca del libro es que hay que permitirse descansar, el tiempo del ocio de tomar un café con un amigo, visitar el cementerio, leer un libro, cosas que en el ritmo vertiginoso que impone la sociedad muchas veces se podrían tildar de “pecado”, de “desperdiciar tiempo” pero en realidad lo que logran es cultivar al individuo, hacernos mejores personas y a la larga también que podamos vivir más tiempo y con mayor calidad de vida.

Saber decir que “no” a los compromisos superficiales, a los apuros a veces irreales o inventados por nuestro mismo acelere y acostumbramiento a atajar penales todo el tiempo. Como dice la canción “Entre a mi pago sin golpear”. Autores: Carlos Carabajal y Pablo Trullenque:

“La vida me han prestado
Y tengo que devolverla,
Cuando el Creador
Me llame para la entrega.”

Lo importante es vivir en armonía con nosotros mismos, la gente que nos rodea, la naturaleza que en sí misma finalmente es Dios.

Obviamente que cada uno de nosotros desea seguir con su vida actual, el trabajo, la familia, los estudios, el tema ya de haber reflexionado y dedicar el tiempo es importante como para saber aprovechar los lugares y momentos que permiten la “ansiada pausa” y alcanzar como dice el autor un estado de conciencia más elevado y disfrutar más la vida, que es el regalo que hemos recibido de el Creador.

Sobre el autor

Mariela Lorena Gallotti

Mariela Lorena Gallotti

Lic. En Administración (UBA, Medalla de Honor). Es miembro del Consejo de Redacción de REVISTA EMPRESA desde 2014. Corresponsal para Argentina del portal de noticias Community of Insurance.

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