Editorial de Verano de Revista Empresa.

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy.
Yo no os la doy como el mundo la da.
No se turbe vuestro corazón ni tengan miedo. (Juan 14,27)

“Voglio vivere cosi” es una alegre canción italiana muy interpretada en su momento por Pavarotti y otros, ahora por Kaufmann, que habla del querer vivir con el sol en la cara, el aire de la montaña, las flores y el arroyo. Probablemente después de un año y, seguramente, muchos más de nubes y soles inestables y difíciles, los argentinos precisamos llegar y salir del verano con una mejor dosis de luz, energía, logros y Paz. Pero sabemos que ello no es fácil, que volver a caminar requiere sus espacios, tiempos y determinación.

Tal vez estos deban ser los ejes de compromiso que como dirigentes y como cristianos queremos asumir para ayudar este verano a enderezar la golpeada nave, que somos nosotros y todos aquellos, también golpeados y mucho, quienes debemos mantener la esperanza de que nuestro país crezca y recupere su dignidad. Más aún, debemos aumentar nuestro compromiso para ser nosotros quienes sepamos poner con fuerza el sol donde hay tinieblas o sombras, el aire donde otros buscan asfixiar, el agua trabajando duro para guiar a quienes dependen de nuestros criterios, decisiones, ética y transparencia en lugar de excusas para desviarse de lo correcto.

Entremos al verano por la puerta grande de la Navidad, tan llena de humildad y esfuerzo como de paz y esperanza. Seamos jóvenes o mayores, cumplamos con nuestro rol gerencial o emprendedor.

Establezcamos caminos claros de recuperación y tomemos conciencia de la dimensión que tiene la tarea de renacer, la cual implica serenidad para guiar y templanza para saber que, por supuesto, habrá también molestas tormentas de verano pues no es otra cosa que la vida renovada minuto a minuto en el camino hacia la paz, la paz entre todos nosotros y en especial entre aquellos que tanto la precisan.

Que este verano no sea tiempo de promesas y dichos comunes ni de agoreros sin propuestas o de mesiánicos enardecidos que tanto daño nos han hecho, sino momentos para exigir claridad y conducta a los líderes, a los gobernantes, a la oposición y a otros actores sociales y sindicales; la misma que debemos asumir cada uno de nosotros.

Que sea tiempo de descanso y meditación para todos nosotros y, como San Francisco, pidamos: “Señor haznos instrumentos de tu Paz…donde haya odio ponga yo el Amor”. Esa claridad y conducta que debemos asumir nosotros como empresarios cristianos y nuestros gobernantes es el camino de la Paz que queremos.

Pero seamos conscientes que, como nos dijo Jesús, no es la paz que da el mundo. No es la paz del facilismo y del “no te metas” para vivir tranquilo. Es la Paz del compromiso y de la firmeza frente a la violación de la ley o la corrupción. Es la Paz de la coherencia, de no callar cuando debamos hablar y de la disposición para la crítica constructiva cuando, a nuestro juicio, se está equivocando el camino aun cuando nos traiga aparejado el enojo o la indiferencia.

Cristo nos pide que al comprometernos con su Paz no se turbe nuestro corazón ni tengamos miedo, porque Él está con nosotros. Tenemos Su promesa y su Ayuda pero Él necesita nuestro compromiso y esfuerzo. 2019 es la gran oportunidad; preparémonos para el buen combate.

Sepamos usar el sol, el aire y el arroyo para recargar nuestro compromiso como ACDE y estar alineados con el esfuerzo tan bien expresado en ACDE Joven: ser responsables de liderar el cambio para transformarnos a nosotros mismos y a nuestra sociedad. Sólo por intermedio de dirigentes verdaderamente comprometidos, se podrá generar una sociedad más humana, ética, justa y transparente.

En definitiva, hacer y fortalecer, la Paz y el compromiso entre nosotros.

Feliz Navidad

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Consejo Editorial de Portal Empresa, la revista digital de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

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