A Debate

¿Crear riqueza en Argentina? Un llamado para los argentinos de bien

Este artículo ha sido pensado como una invitación a la participación de los lectores sobre un tema que consideramos fundamental en la Argentina: poner el foco en la creación de riqueza como medio indispensable para erradicar la pobreza que hoy ha llegado a números alarmantes. Nuestra idea es contribuir a la formación de un foro de pensamiento sobre este importante tema.

1.¿Quéhace que un país sea rico? ¿Puede considerarse la Argentina en ese grupo?

Hoy tenemos una concepción más amplia de lo que es el capital. No se trata exclusivamente de sus recursos naturales exclusivamente. Un país puede considerarse rico según sea la dotación de capital y la eficiencia para utilizarlo.

En esta línea de pensamiento, en su ilustrativo informe sobre la riqueza de los países, el Banco Mundial distingue dos indicadores para analizar complementariamente la performance económica de un país: el crecimiento del PBI y de la riqueza. El concepto de riqueza incluye el capital producido y la tierra urbana (maquinarias, equipos, edificios); recursos naturales (petróleo, gas, tierra cultivable); capital humano (el valor de las destrezas y habilidades de la fuerza laboral); los activos externos netos (activos externos, inversión directa externa).

Sin entrar a analizar en detalle los datos, resulta claro que nuestro país puede considerarse rico en cuanto a dotación de factores, pero la ineficiencia para utilizarlos ha devenido en un empobrecimiento y degradación evidenciado en el deterioro de las condiciones de vida de su población y su fuerza laboral; el desgaste de su capital producido, y la ausencia de un flujo de inversiones externas relevante. Argentina, nuestro país, se parece y lo es a una familia rica empobrecida.

2.¿Cómo logró Argentina ser una de las primeras potencias globales hace un Siglo? ¿Puede recuperarse?

A mi manera de ver las cosas, la Argentina logró ser un país rico y reconocido precisamente por su generosa dotación de factores y una agenda de desarrollo basado en un eficaz utilización de los mismos insertándose al mundo de una manera competitiva. Más allá de los errores que puedan señalarse, las políticas que favorecieron la inmigración, la educación pública, la inversión en la infraestructura social básica (ferrocarriles, puertos, red vial) y la inserción al mercado mundial de nuestra producción exportable permitieron ese desarrollo. En contraposición, las políticas de una excesiva intervención del Estado y un cierre amplio de nuestra inserción al mundo han provocado una performance económica signada por el estancamiento y la inflación.

 3.¿Qué cualidades únicas tenemos que nos distinguen del resto?

No se si son únicas, pero si pueden ser determinantes. La dotación de capital en términos de recursos naturales, un desgastado pero aún existente capital producido y una muy sufrida pero persistente población y fuerza laboral con ansias de progreso. Nos falta una agenda para el desarrollo. El debate económico en nuestro país es muy pobre, limitado a la coyuntura. Domina el necesario pero insuficiente análisis macroeconómico, falta una discusión mas honda sobre nuestras genuinas posibilidades de desarrollo y la manera de lograrlo. ¿Qué rol debe cumplir el Estado y el sector privado? ¿Cómo nos insertamos al mundo? ¿Cómo favorecemos la revalorización de nuestro sistema de educación? ¿Qué incentivos podemos brindar para facilitar el uso eficiente de nuestra rica dotación de factores? No es necesaria una gran discusión teórica, la experiencia mundial es relevante. Necesitamos valor y valores, reglas claras, instituciones firmes. Virtudes hay, hay que  fomentar el valor de usarlas.

4.Desafíos y oportunidades del futuro Este debate que nos debemos es de por si un desafío. Y nos toca hacerlo en el dinámico contexto de un cambio tecnológico sin precedentes. Si la Revolución Industrial impactó en la vida humana y la organización social en el siglo XIX y XX con la aceleración y generalización de los procesos industriales, la Revolución Tecnológica que empezó en el siglo pasado y se ha acelerado vertiginosamente desde el inicio del presente, abre nuevos interrogantes sobre el futuro del trabajo humano y su organización económica y social. ¿Estamos preparándonos para ese futuro cada vez próximo? ¿Estamos dispuestos a salir de nuestras zonas de confort intelectuales y atrevernos a pensar sobre los riesgos y oportunidades que esta Revolución implica? Cada etapa de la organización humana estuvo acompañada por un debate amplio de ideas y pensamientos. En cada una de ellas hubo mentes y personas que se atrevieron a lidiar con las incertezas y los retos de cada cambio o alteración de paradigmas. Así se fue escribiendo la historia del pensamiento económico, político y social. 

Hoy hay viejas y nuevas preguntas que esperan una valiente y decidida búsqueda de respuestas. Portal Empresa quiere ser un vehículo que anime a participar en esta discusión con tus comentarios, preguntas, artículos, notas. A fin de ensayar respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son las barreras culturales, institucionales, políticas que dificultan la creación de riqueza en nuestro país?
  • ¿Que oportunidades se abren?
  •  ¿Cuál debería ser la respuesta de las personas, empresas y dirigentes políticos y sociales?
  • ¿Cómo lograremos conseguir el objetivo de aumentar la riqueza y también la equidad social?
  •  ¿Podemos alcanzar la igualdad de oportunidades para todos los argentinos? ¿Cómo? ¿Qué falta? 

Aspiramos a crear un foro abierto para todos los argentinos de buena voluntad con deseos de aportar a la construcción de un futuro posible para nosotros y nuestros hijos.

Es un mandato de nuestra conciencia que merece el clásico reproche en el supuesto que no lo cumplamos:

 “Si así no lo hiciéramos, que Dios y la Patria nos lo demanden”.  ¡Animate!

Sobre el autor

Javier García Labougle

Javier García Labougle

Economista, asesor financiero y miembro de la comisión Revista Empresa, de ACDE.

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